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lunes, 10 de diciembre de 2012

Chapeau para Forges


Escribe Forges, y reproduzco íntegramente, con respeto y admiración :

"Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general.
Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.
Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana.
Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.
Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros.
Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.
- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
- Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que, sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
- Es mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.

Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad, y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad."

Y Forges nos obsequia  con la siguiente perla


miércoles, 28 de marzo de 2012

Si España fuera una empresa...

...y los ciudadanos fueramos los propietarios...

Los de ciencias no entendemos muy bien lo del PIB (Producto Interior Bruto). Podemos entender la contabilidad, pero lo del PIB...Porque no es una magnitud que se pueda medir de forma objetiva. Es una cifra, podríamos decir que algo subjetiva, calculada mediante una fórmula bastante compleja.
En líneas generales se suele seguir la siguiente regla para calcular el Producto Interior Bruto:
PIB = Consumo + Ingresos + Gasto público + Exportaciones - Importaciones

En fin, dicen que el PIB es un indicador económico que refleja la producción total de bienes y servicios asociada a un país durante un determinado periodo de tiempo y se emplea a nivel internacional para valorar la actividad económica o riqueza de cada país.
Se usa como referencia para medir el déficit y la deuda del estado y su variación de un período a otro parece ser la clave para determinar la salud económica de un país
Lo bueno es que casi nadie conoce cual es PIB de España y, por eso, nos engañan hablando siempre de índices y %.
El PIB de España está ligéramente por encima del Billón de € (con todos sus ceros), lo que significa que un déficit del 8,5% en 2011 equivale a unos 90.000 millones de € gastados más de lo ingresado por el estado.
Si España fuera una empresa, los que presupuestaron unos ingresos ficticios, por no tener en cuenta la crisis, habrian salido a patadas del país, por incompetentes. Y si se demostraba que lo habían hecho de forma consciente, irían a la cárcel. Y los que decidieron gastar, alegremente, más de lo presupuestado, les seguirían por el mismo camino. 
Pensando que el gasto no financiero de los presupuestos del estado estaría sobre 150.000 millones de €, el déficit presupuestado estaba en torno al 40% de los gastos, pero la desviación real entre ingresos y gastos en 2011 habrá estado alrededor del 60%
Si España fuera una empresa, los propietarios cesarían inmediatamente de sus puestos a todos los políticos que hayan tenido responsabilidad en estas fechorías e inhabilitarían atodos los que defiendan seguir generando déficit.  
Cada año, los españoles tenemos que pedir dinero prestado para cubrir ese déficit y para pagar parte de las deudas de años anteriores que llegan a su vencimiento (así la bola de nieve sigue rodando y engordando).
Cuando la bola se hace tan grande que nadie se cree que podamos con ella, los prestamistas (a veces se llaman inversores, usureros otras veces) suben los tipos de interés. Y la bola se hace más pesada. Tanto que ni nuestros hijos ni nuetros nietos se librarán de ella.
¡Pedir 90.000 millones de €, a un interés del 4%, significa 3.600 millones de € anuales de intereses!  
Cualquier chiste de esos que nos cuentan cada día sobre la prima de riesgo o el diferencial con el bono alemán se puede traducir en 900 millones de € de extra coste por cada 1% adicional. ¿Cuantos médicos o maestros se pueden pagar con 900 millones de €?  
Si España fuera una empresa, aunque fuera una cooperativa, no habría propietarios protestando por los recortes, porque querrían liberar a sus hijos, lo antes posible, de las deudas contraídas a causa de errores pasados.
Si España fuera una empresa, al borde de la suspensión de pagos, no se permitiría que se siguiera dilapidando dinero en gastos innecesarios.
Si España fuera una empresa, se ajustarían los sueldos de todos, incluidos los políticos y los banqueros.
Si España fuera una empresa, se descubriría a todos los chorizos y se les haría devolver lo robado.
Si los ciudadanos nos sintiéramos propietarios y, por tanto, responsables de lo que pasaba, pasa y pasará en España,...   


lunes, 12 de diciembre de 2011

Todo sigue en orden!

Decía en un post anterior, del mes de Agosto, que "todo estaba en orden" en la CAM, según los auditores (ver enlace)
http://come-y-calla-enrique.blogspot.com/2011/08/todo-esta-en-orden.html
Ahora ya no hay duda, todo sigue en orden, en la CAM.
Y no parece que nadie vaya a ir a la cárcel ni a devolver el dinero que se ha llevado ni a ser juzgado por mala gestión.
Ni en cajas de ahorro, ni en empresas públicas, ni ayuntamientos, ni ´gobiernos autonómicos, ni...
¿Qué habría que hacer en este país para que el que la haga, la pague?.
Los casos de robo o malversación de fondos públicos sí están contemplados en la legislación, pero parece que, mientras no se demuestre que el personaje se ha beneficiado ilícitamente, no hay delito.
O sea, que cuando un político electo malgasta los dineros públicos, no está previsto que se le exijan responsabilidades penales (o paga el dinero o a la cárcel). Lo de las responsabilidades políticas (dimite o pierde unas elecciones) no es suficiente, porque no repara el daño causado a los contribuyentes.
Y el mismo tratamiento debería estar disponible para el político puesto a dedo o el gerente de empresa pública nombrado por los políticos.

Para seguir indignándose, no hay como darse un paseo por este blog, cuyo enlace adjunto:

miércoles, 17 de agosto de 2011

Llegó la JMJ 2011

2011 está siendo un año de gran actividad para la juventud en muchos puntos del Planeta. Sin ir más lejos, Madrid ha sido escenario del movimiento 15M y lo es ahora de la JMJ. Entre uno y otro, hemos tenido manifestaciones de protesta en Israel, violentos tumultos en Inglaterra, brotes de indignación por todas partes, todos ellos protagonizados por jóvenes. ¿Será que despierta una generación?
No puedo evitar la comparación entre unos y otros acontecimientos, con lo que resultan evidentes algunas diferencias:
  •  En Israel, jóvenes protestaban por su difícil situación económica, con unas perspectivas poco prometedoras
  • En Inglaterra, jóvenes no hablaban, actuaban, destrozaban, robaban,...poco importa el pretexto
  • En España, los indignados del 15M (inicialmente parecía una cosa de jóvenes, luego no se sabe) protestaban y protestan por todo, por el sistema político y económico.
  • Los jóvenes de la JMJ no protestan
  • Los de Inglaterra se tapan la cara, no quieren que se les reconozca
  • Los del 15 M no quieren que se les identifique con nadie, ni bandera, ni cabeza visible
  • Los de JMJ se quieren identificar, con camisetas de uniforme y banderas, alrededor de las cabezas visibles de la Iglesia Católica
  • Los del 15M están contra algo/todo (hasta se han dejado arrastar por los que están contra la JMJ); los de JMJ están a favor de algo.
  • Los del 15M hablan, se expresan a través de esloganes y pancartas; los de JMJ escuchan sermones.
¿Serán todos de la misma generación?
¿Tendrán los mismos problemas? ¿Habrá jóvenes sin trabajo entre los cientos de miles que han acudido a la JMJ?
¿Por qué tantas mitras de obispos y cardenales en una concentración de jóvenes? ¿Terminará la JMJ sin que hayamos escuchado a los jóvenes?
Posiblemente, los jóvenes de todo el mundo que están en concentraciones de "indignados" no aciertan a formular propuestas, se quedan sólo en la protesta, pero están mandando un mensaje de frustración, de contestación a una sociedad que ha perdido sus valores.
Posiblemente, los jóvenes vándalos de Inglaterra, a los que parece faltar cualquier principio ético, sólo están proclamando que se han criado en familias y escuelas impregnadas de relativismo.
Posiblemente, los jóvenes de todo el mundo que están en la JMJ están mandando al mundo un mensaje de optimismo, por el mero hecho de estar allí, aunque no lo expresen con palabras.
¿Habrá alguien capaz de entender todos estos mensajes, tan complejos, tan contradictorios?       

miércoles, 3 de agosto de 2011

Todo está en orden!

Dice el titular de prensa que "KPMG no detectó ninguna irregularidad en las cuentas de la CAM en los últimos 20 años" (ver enlace)

Posiblemente ahí reside el problema: se puede hacer una pésima gestión de una entidad financiera sin salirse del marco legal. Se podrían dejar de respetar los principios éticos más básicos, que entendemos la mayoría de ciudadanos, clientes y usuarios (no estoy acusando a nadie en concreto, porque no conozco a los responsables), y los informes de auditoría seguirían estando limpios. 

Si el llamado Riesgo País midiera el nivel de desarme moral de una sociedad, ¿a qué nivel íbamos a llegar?


lunes, 20 de junio de 2011

Contra el Pacto por el Euro

He tenido que documentarme, pues no entendía las reivindicaciones en las pancartas de las manifestaciones realizadas el 19-J en muchas ciudades españolas.
Según elmundo.es, el "Pacto por el euro", también llamado "de competitividad", impulsado por Alemania y Francia y alcanzado el pasado Marzo por los líderes europeos, pretende impulsar la competitividad de la región. Su objetivo es robustecer la economía comunitaria para evitar nuevas crisis que pongan en peligro a los socios más débiles del euro y, en consecuencia, también la estabilidad de la zona euro.
El acuerdo prevé recortes e importantes medidas de disciplina fiscal, incluyendo objetivos anuales individuales que cada país presentará a sus socios cada mes de abril y que este año se aprobarán en la cumbre del próximo jueves y viernes en Bruselas.
Se estructura en los siguientes ejes:
1.    Alineación del impuesto de sociedades para incrementar la competitividad de la región.
2.    Aumento de la edad de jubilación para adaptarla a la nueva esperanza de vida.
3.    Vinculación de los salarios a la productividad.
4.    Flexibilización del mercado de trabajo incentivando la contratación y formación permanente con una rebaja de la fiscalidad.
5.    Vigilancia de la solvencia del sector financiero con medidas comunes de fiscalidad y lucha contra el fraude.
6.    Control del déficit a través de objetivos establecidos en leyes nacionales o, incluso, en la Constitución.
7.    Sostenibilidad de las cuentas públicas a través de una reforma del sistema de pensiones y de protección social.
8.    Control del endeudamiento para que la deuda pública no supere el 60 % del PIB, que es el tope marcado por los tratados europeos.
9.    Asunción, a nivel nacional, de compromisos anuales cuyo cumplimiento los países deben justificar doce meses después ante el resto de socios europeos y la Comisión Europea.
Después de leer esto, sigo sin entender las pancartas.
En mi opinión, todos los puntos, excepto el 7º, serían asumibles por los ciudadanos europeos, pues están dentro de lo que dictaría el sentido común y el buen gobierno. Otra cosa es que los políticos estén verdaderamente comprometidos a llevarlos a cabo. El punto 7 es cuestionable, pues los ciudadanos “indignados” podemos pensar que hay otras partidas en las cuentas públicas que deben ser drásticamente recortadas antes de perjudicar a los más indefensos con recortes en pensiones y protección social. Me estoy refiriendo a gastos superfluos de las administraciones y prebendas de los políticos, ¡sin mencionar la lucha contra la corrupción!, que no están mencionados en el acuerdo.
Hay que indignarse contra algo concreto, y no de forma genérica.