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lunes, 18 de mayo de 2020

Reflexiones para un mundo nuevo - Nº 4

Hoy, 18 de Mayo, día 1º de la Fase 1 del desconfinamiento hacia la Nueva Normalidad, he salido a la calle y he vuelto a encontrar vida en la ciudad.

Hoy reabrían, con restricciones, cautelas y miedo, los pequeños comercios y las terrazas, después de 9 semanas de clausura forzada.

Mucho se había dicho que los pequeños comercios son la savia que da vida a las ciudades. Las fotos de calles vacías lo atestiguaban. 

Muchos escribieron y proclamaron la necesidad de apoyar con medidas rápidas y eficaces a este sector de la economía y vida social para que no se extinguiera, porque sería la muerte de nuestro modelo de relación social. Se pedía financiación, alivio en los alquileres, en los impuestos,...incluso han surgido frecuentes movimientos de ayuda económica por parte de clientes habituales, adelantando cantidades a cuenta de las compras futuras. Todo ello encomiable, pero eran parches y echar el balón hacia adelante.

Por eso, hoy, día del aparente renacimiento, quiero romper una lanza - qué expresión más romántica - en favor del pequeño comercio y poner los problemas delante de quien tiene que salvarlo, que somos los consumidores.

Cualquiera de estos negocios, independientemente del sector donde se mueva, viene recibiendo múltiples puñaladas de la sociedad, de esa sociedad que les "adora y necesita". Sólo vamos a repasar algunas que me vienen a la mente, y que pueden ser mortales en la Nueva Normalidad.

Cuando el mercado inmobiliario repunta, suben los alquileres de los locales comerciales, cuando la demanda turística crece y el centro de la ciudad se convierte en un bazar de souvenirs o se llena de franquicias de comida para guiris, suben los alquileres. Pero el precio de venta no puede absorber ese incremento de gastos fijos, hay que emigrar a otro local.

Cuando el Ayuntamiento pone trabas a la movilidad de clientes y proveedores con su nueva distribución del espacio urbano, los comercios de proximidad se desesperan, porque no pueden competir con las facilidades de las grandes superficies.

Cuando la compra online sube a niveles de locura, por necesidad del confinamiento, los pequeños comercios, como David frente a Goliat, tratan de defenderse y se dotan de armas similares, pero de juguete, y sin músculo para manejarlas. Es una huída hacia adelante.

Cuando casi todo producto manufacturado viene de China y está disponible en los grandes portales de venta online (no quiero dar nombres) y todo el mundo, a la desesperada, ofrece gastos de envío gratis, ¿En qué se puede diferenciar nuestro pequeño comercio para seguir siendo eso, un comercio amigo, de proximidad? ¿De dónde sacará para pagar los gastos extra que suponen las medidas de seguridad por el Covi-19? 

Ese pequeño comercio se ve zarandeado por el tsunami de esta sociedad de consumo global, que ni siquiera sabemos quién maneja de verdad.

¿Recuerdan los más ancianos aquello de las dos temporadas de la moda, Primavera-Verano y Otoño-Invierno? ¿Y las rebajas de Enero o de Agosto? Se acabó: nuevos productos en el escaparate global todos los días y descuentos arrasadores cualquier fecha del año. ¡Ah! y los/las "influencers", que viven de alimentar su ego a base de que miles de seguidores/as acepten ciegamente sus caprichosos consejos, convirtiéndose en la principal pieza de publicidad para algunos fabricantes ¡Como para tener stock en una pequeña tienda!.

¿Recuerdan el sistema capilar que desde el fabricante llegaba hasta el cliente final a través de mayoristas, representantes y comercio minorista?. Esto era un sistema que se "inventó" con la revolución industrial, que concentraba la capacidad productiva lejos del consumidor. Pues, se acabó: El fabricante tiene su propia tienda online, o existe un portal web que vende productos de todo el mundo, no importa donde se encuentre físicamente el almacén, y todos compiten contra el pequeño comercio que lucha por vender el stock que tiene en su pequeño almacén. La nueva capilaridad  consiste en barcos portacontenedores procedentes del lejano oriente,  camiones procesionando para penetrar tierra adentro y un enjambre de furgonetas, motoristas y ciclistas de reparto que, por una paga de miseria, nos rodean como avispas llevando los productos hasta los hogares, donde les esperamos en el salón, ante el televisor.

¡Qué cómodo, no tener que llegar hasta la tienda para comprar! ¡Qué guay, que nos lo traigan a casa sin pagar gastos de envío y sin preocuparnos si el chaval se pega un tortazo con la moto o va protegido contra el Covi-19! ¡Qué eficiente, poder elegir el mejor entre los descuentos que se ofrecen en internet! ¡Qué relajante, navegar por Instagram esperando que otros/as sugieran qué me conviene comprar!  

Esto no es una campaña contra la venta online. Esto es una reflexión que trato de llevar a la tarjeta visa de cada uno.

Tendremos puestos de trabajo en industria en España, si decidimos comprar productos españoles (de calidad), aunque sean algo más caros. Tendremos comercios en nuestras ciudades si decidimos buscar su asesoramiento y comprar allí, aunque sea algo más caro. Nuestro voto más importante es el de la cesta de la compra. No importa a quien votemos en las elecciones. Ellos, los políticos, sólo saben repartir el dinero de nuestros impuestos y salir en la foto. Pero ellos no harán que los negocios de todos esos autónomos y microempresarios sigan dando vida a los pueblos y ciudades. 

Es tarea nuestra. De lo contrario, tendremos más paro, más subsidios y más impuestos.        

lunes, 4 de mayo de 2020

Reflexiones para un mundo nuevo - Nº 3

Es curioso que personas expertas y prestigiosas puedan tener opiniones opuestas sobre un mismo tema, pero más curioso todavía es que, al leerles o escucharles, los profanos estemos de acuerdo con ellos, o sea, pensemos que los dos están en lo cierto.
Algo así me sucede con el tema de la reindustrialización. El debate ya está sobre la mesa, y como ejemplo aquí sirvo una muestra.
Mientras el profesor Gay de Liébana apuesta por potenciar el sector primario y la reindustrialización, como vía de salida de la profunda crisis económica en la que estamos entrando como consecuencia de la pandemia del Covid-19,  véase, por ejemplo, esta conferencia  https://www.youtube.com/watch?v=t9dFEOO_pTs
Otro, igualmente ilustre profesor, Jordi Palafox, afirma tajantemente en esta entrevista que "La estrategia de reindustrialización en España es un despilfarro de recursos", https://www.elconfidencial.com/economia/2020-04-25/entrevista-palafox-industrializacion-coronavirus_2552048/
 Incapaz soy de rebatirles, pero me produce inquietud estar de acuerdo, a la vez, con dos planteamientos tan distintos.
Tienen razón al decir que la autarquía no es una solución viable, que no se puede volver a recrear algo parecido al INI, y menos ponerlo en manos de esta clase política del siglo XXI. Y al recordarnos que existe Europa y la globalización es un hecho irreversible, y cualquier propuesta que no lo tenga en cuenta no tendrá el mínimo recorrido.
Tienen razón al decir que fue un error la solución fácil de trasvasar los empleos sobrantes de la burbuja inmobiliaria  a los servicios turísticos. Lo mismo que se había hecho con la externalización de industrias y la mecanización del campo. Al poner demasiados huevos en la misma cesta, era previsible que una emergencia sanitaria o el fin de los conflictos bélicos en otros márgenes del Mediterráneo se llevasen la industria turística por los aires, como ha sido en 2020. ¿Podía haberse hecho de otra forma?
Tienen razón al decir que el clima nos da un diferencial con otros países europeos para producir alimentos naturales de calidad. Tienen razón al decir que seríamos capaces de fabricar aquí muchos de los productos que hemos externalizado en Asia (si hubiéramos mantenido y adaptado nuestra mano de obra especializada). Pero, ¿cómo conseguir que sean competitivos para exportarlos?
En España, como en una empresa con unos enormes gastos fijos que, además, nadie quiere recortar (son nuestro estado del bienestar y el alimento de políticos y mangantes), todos piensan que es necesario aumentar el valor añadido del país. O sea, dicho en lenguaje de la calle, que exista más margen entre el coste de los recursos de los que partimos (materias primas, combustibles, energías naturales, patrimonio histórico,...) y el precio que pagan los clientes por nuestros productos/servicios.
Pero, mirémonos al espejo y sepamos dónde estamos. No seamos como aquel Presidente, contador de nubes, que, con el BOE en la mano, soñó crear miles (¡millones!) de empleos en biotecnología. El gráfico de Eurostat es evidente. Aceptemos la realidad y los mimbres con los que hay que trabajar. Será una tarea de varias generaciones. Ahora hay que salir del paso como sea, pero apostar por el futuro.
Yo no esperaría que las soluciones para conseguir esa meta lleguen de la clase política. Simplemente les pediría que pongan las condiciones necesarias y no molesten. Necesitamos líderes y no políticos que sólo estén pensando en su campaña electoral de cada cuatro años. Estoy convencido que es la sociedad civil quien tiene que ponerse manos a la obra. Aquí hay que demostrar el patriotismo.
Sin empresarios-emprendedores-patriotas no hay recuperación posible. El dinero tiene que apostar por crear y repartir valor en España.
Y nosotros, los ciudadanos-consumidores-patriotas, tendremos que decidir si estamos dispuestos a pagar un poco más por unos productos y servicios marca España. Y exigir calidad, pero calidad española.
Si alguien me sigue, lo lee, lo califica y/o comenta y difunde, se lo agradeceré.

jueves, 30 de abril de 2020

Reflexiones para un mundo nuevo - Nº 2

Empecemos con el "empoderamiento".
Por casualidad, me he tropezado con el cuento "¿Quién se ha llevado mi queso?" y, como tenía tiempo, lo he vuelto a leer. Y viene a cuento de lo que iba a escribir sobre el empoderamiento.
Observo, en este tiempo del desconfinamiento, que hay mucho ratón atolondrado (en unas versiones le llaman Corri, en otras Escurridizo), y mucho liliputiense que se niega a reconocer la realidad y adaptarse al cambio (como Kif, o Hem, según versiones).
Ha bastado que se abriera una rendija en la jaula, para que todos los ratoncillos salieran de estampida en busca de la ansiada libertad, del deporte al aire libre, de las reuniones con amigos y familiares, de las cervezas en las terrazas, de comprarse ropa nueva,...de su ansiado queso. Y se dejan atrás olvidadas las mascarillas, las gafas, el gel hidroalcohólico, la distancia de seguridad, y todas las protecciones propias y ajenas. Está tan bueno el queso que se olvidan de olfatear los riesgos. Si nos contagiamos...ya protestaremos, ya exigiremos a los servicios sanitarios que nos atiendan y nos curen, porque la culpa es de Papá Estado, que no supo prever que nos podíamos contagiar.
Puede sonar a caricatura, pero estamos hablando de ratoncillos que, teniendo todo el poder y la independencia para salir/o no a la calle, ponerse/o no una mascarilla, aproximarse/o no a los amigos, comprarse/o no una camisa nueva, etc...se han lanzado sobre el queso sin asumir su responsabilidad en esta emergencia sanitaria.
Pero más complicado es el caso de los Kif.
Desde que el Gobierno nos cantó la milonga del desconfinamiento en 4 fases -¿ó 3, ó 5, o ya veremos?- los medios de comunicación están llenos de liliputienses, empresarios, autónomos o portavoces de asociaciones, que protestan por todo. Porque el plan no está desarrollado y, ya de entrada, lo rechazan.
¡Es que el Gobierno no nos dice con qué mano hay que servir la cerveza ni cómo hay que colgar las chaquetas en las perchas!    
¿Lo sabrán ellos, los políticos y los funcionarios, mejor que los profesionales del sector?
Es tal la variedad de situaciones que nunca el BOE podrá dar respuesta a las dudas de un empresario sobre cómo organizar el trabajo en su empresa. Sólo el sentido común, el knowhow, la imaginación y una actitud proactiva nos aproximarán a la solución.
Supongamos que el BOE recoge algo tan básico como
·         Fecha a partir de la cual está permitida (no obligada) la apertura
·         El propietario es responsable de tomar las medidas para evitar el contagio, tanto de empleados como de clientes, dentro de su establecimiento
·         Si en la trazabilidad de nuevos contagios se demostrase que éste se ha producido dentro de su establecimiento, se aplicaría una sanción económica y se procedería al cierre del mismo
Y, a partir de ahí, los colectivos, sindicatos y asociaciones profesionales, que conocen la problemática de cada sector, pueden empezar a pensar en las soluciones y asesorar a sus asociados. Cuando tengan la respuesta, podrán empezar con las reivindicaciones de financiación para adaptar sus negocios durante este período.
Empoderamiento, no victimismo. Aceptar los hechos. No es culpa nuestra, pero nos hemos caído en un agujero, con un enorme coste humano y económico, cuya recuperación pagaremos entre todos, y pagarán nuestros hijos y nietos. ¿Que el hoyo sea más hondo por una mala gestión del Gobierno? Posiblemente. Eso ya  lo determinarán los analistas, los historiadores y los jueces, si acaso. Pero necesitamos muchos Kof ( o Haw, según versiones) que se pongan a buscar queso nuevo, sin llorar.

miércoles, 29 de abril de 2020

Reflexiones para un mundo nuevo - Nº 1


Desde el fondo del confinamiento por el Covid-19 todos nos estamos haciendo un poco filósofos, médicos epidemiólogos, sociólogos, economistas y..., a veces, nos ponemos pesados.
Tanto hemos oído y leído que habrá un antes y un después de esta pandemia, que nuestro modelo de relación social tendrá que ser distinto, que el mundo no será el mismo, que empiezo a temer que no vaya a mejorar sino a empeorar.
Porque, seguro que  todos hemos hecho examen de conciencia, nos hemos dado cuenta que en nuestra vida habíamos dejado entrar muchas cosas innecesarias, inútiles, e incluso nocivas. Que teníamos poca relación familiar porque dedicábamos poco tiempo a la familia y mucho a ganar dinero con el que comprar esas cosas innecesarias. Que no valorábamos lo enriquecedor que puede ser quedarse en casa, pacíficamente, compartiendo actividades en familia, sin que la agenda de compromisos exteriores nos apremie. Y que el mundo no se para porque no haya partidos de futbol, o no salgamos de restaurante y copas los fines de semana, o no nos amotinemos en los centros comerciales en busca de oportunidades o del último trapo que ha mostrado una "influencer" en su Instagram. Así podríamos seguir enumerando cosas que se han suprimido o aplazado durante esta cuarentena.
Y, seguramente, también hemos reflexionado sobre el hecho de que la Naturaleza parece respirar aliviada en la medida que millones de nosotros quedábamos enjaulados sin poder hollarla, sin quemar gasolina a troche y moche, hasta el punto que la fauna silvestre quiere recuperar sus espacios entre el asfalto.
Pero ahora que, según dicen, se empieza a ver la luz al final del túnel, nos empezamos a poner nerviosos, como los caballos en los cajones de salida, antes de la carrera, esperando para salir disparados...hacia la recuperación de la "nueva normalidad".
Cabe preguntarse, después de tanto reflexionar, y de descubrir que el mundo en que vivíamos no era auténtico, que mucha parafernalia era prescindible, ¿Habremos aprendido algo? ¿Hemos entendido la lección? ¿Cambiaremos el modelo?
Y llega la sensación de impotencia, el volver a engañarnos a nosotros mismos, diciendo que uno sólo no puede cambiar el mundo, que somos arrastrados irremisiblemente por el entorno, etc. ¿Pero no acabamos de descubrir, a través de las redes sociales, que éramos muchos los que pensábamos igual, que somos mayoría?
Me viene a la mente una palabra horrible, EMPODERAMIENTO, un anglicismo (de empowerment) puesto de moda por ciertos movimientos activistas y cuyo significado viene a ser : Adquisición de poder e independencia por parte de un grupo social desfavorecido para mejorar su situaciónPor aquí enhebraré mi próxima reflexión.
Se alguien me sigue, lo lee, lo califica y/o comenta y difunde, se lo agradeceré.

lunes, 24 de marzo de 2014

Yo voté a Adolfo Suarez

Reaparezco, tras un año de silencio.
Soy un simple ciudadano, de a pié, que no tiene más interés en la política que desear que la cosa pública esté bien gestionada. Nuestra única capacidad de influencia es el voto.
Por eso, en un día en que todos los cantamañanas que viven de la política se llenan la boca loando al difunto D. Adolfo Suárez, al que habían olvidado, menospreciado o apuñalado anteriormente, tengo tanto o más derecho que ellos a rendir homenaje al ex-presidente. Y me siento en la obligación de hacerlo.
Ellos, los políticos, destacan de Suárez su capacidad de diálogo, su habilidad para llegar a acuerdos, su vocación de buscar el consenso (palabra envenenada, pues podría esconder una disposición a pactar o negociar en todo, incluso renunciando a los propios principios). Cuando así se manifiestan, simplemente descubren su envidia por carecer del carisma que tenía D. Adolfo Suárez.
Cuando él accedió a la Presidencia del Gobierno por designación, sucediendo a Arias Navarro, yo ni siquiera podía poner cara a su nombre. El telón de fin de acto de la dictadura cayó estando viviendo, con mi familia, en el extranjero y algunos de los nombres de políticos españoles que pasaban por las páginas de la prensa extranjera me resultaban totalmente desconocidos.
Posteriormente, pude apreciar que tenía la mirada limpia y el hablar firme y decidido, propio de las personas que actúan según sus convicciones.
Es posible que contase con dos factores excepcionales que le presentan como más noble que los políticos que padecemos en la actualidad. De una parte, no debía nada al partido político con el que comparecía a las elecciones, esto daba autenticidad a su discurso. Y, por otra, no tuvo que atacar y destruir a su antecesor para acceder al cargo de Presidente, por lo que no tuvo que encanallarse en la lucha partidista. Aunque sí fue víctima de campañas canallescas para derribarle. Ni los políticos que la llevaron a cabo, ni los periodistas, ni los empresarios que las apoyaron tendrán ahora la hidalguía de dar un paso al frente para reconocer que fueron injustos. 
Pero asistimos a una notable manifestación: la mayoría silenciosa que, al desfilar respetuosamente ante el féretro, en una larga cola  de ciudadanos, no sólo le rinden homenaje sino que están "hablando", están diciendo con su gesto a los políticos actuales que el Sr. Suárez valía mucho más que todos ellos. Y, en el otro extremo, algún fantoche metido a político intenta utilizar el cadáver del ex-presidente para su campaña separatista. ¡Deleznable!  
D. Adolfo Suárez fue mejor persona y más valiente que todos los políticos posteriores que han tenido responsabilidad de gobierno. Eso es lo que cuenta para mí.
Por eso le voté, y no le retiré el voto hasta que él quiso retirarse. Aunque fuera un voto inútil.
Descanse en paz.
    

miércoles, 2 de enero de 2013

Nacionalismo

¡Qué bien nos conocía Goya a los españoles!, y qué acertadamente nos retrató en algunos cuadros, como el de la Lucha a garrotazos.



Cuando, en Septiembre de 2011, escribí este post 
pensaba que el problema de los nacionalismos en España había llegado a emponzoñarse hasta niveles insospechados, difícilmente superables, y que el tiempo sólo podía serenar los ánimos y hacernos a todos más sensatos. "Seny y cordura" era uno de los atributos del pueblo catalán y, consecuentemente, debía serlo de sus líderes.
Ha pasado más de un año, unas elecciones generales, unas elecciones autonómicas, y la crisis económico-financiera, que nos llegaba ya a la rodilla, nos ha subido hasta los corvejones durante este tiempo. Y, sin embargo, el problema ya ni siquiera se llama nacionalismo, sino directamente separatismo. 
Se incita a la confrontación. Caiga quien caiga. Se propagan consignas (¡España nos roba!) que recuerdan las que se dictaban por los nazis en Alemania para señalar a los "enemigos de la patria". Argumentos que no resisten el mínimo contraste con la realidad o la historia. Burda demagogia ejercida por responsables políticos en sus discursos y declaraciones a los medios de comunicación. Pero, no hay más que pasear por los foros de internet, para comprobar cómo ha calado el clima de enfrentamiento entre amplios sectores de la población. 
Tenía razón Hitler, se crea una nación por medio de la educación.
¡Vaya comienzo de año 2013! 

lunes, 10 de diciembre de 2012

Chapeau para Forges


Escribe Forges, y reproduzco íntegramente, con respeto y admiración :

"Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general.
Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.
Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana.
Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.
Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros.
Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.
- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
- Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que, sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
- Es mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.

Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad, y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad."

Y Forges nos obsequia  con la siguiente perla


¿Regreso?

En silencio desde el 28 de Marzo.
Preocupado y ocupado en asuntos personales, que no necesito publicar.
Abrumado por el entorno.
Asqueado de nuestras clases dirigentes (políticos, banqueros, empresarios, sindicalistas, jerarquía eclesiástica,...).
Defraudado por una sociedad civil incapaz de reaccionar.  
Intoxicado por masticar en internet las noticias de cada día sobre crisis y corrupción como si fueran hojas de coca.
Muchas veces me he planteado si volvería a escribir, sin decidirme a dar una respuesta.
Voy a intentarlo

miércoles, 28 de marzo de 2012

Si España fuera una empresa...

...y los ciudadanos fueramos los propietarios...

Los de ciencias no entendemos muy bien lo del PIB (Producto Interior Bruto). Podemos entender la contabilidad, pero lo del PIB...Porque no es una magnitud que se pueda medir de forma objetiva. Es una cifra, podríamos decir que algo subjetiva, calculada mediante una fórmula bastante compleja.
En líneas generales se suele seguir la siguiente regla para calcular el Producto Interior Bruto:
PIB = Consumo + Ingresos + Gasto público + Exportaciones - Importaciones

En fin, dicen que el PIB es un indicador económico que refleja la producción total de bienes y servicios asociada a un país durante un determinado periodo de tiempo y se emplea a nivel internacional para valorar la actividad económica o riqueza de cada país.
Se usa como referencia para medir el déficit y la deuda del estado y su variación de un período a otro parece ser la clave para determinar la salud económica de un país
Lo bueno es que casi nadie conoce cual es PIB de España y, por eso, nos engañan hablando siempre de índices y %.
El PIB de España está ligéramente por encima del Billón de € (con todos sus ceros), lo que significa que un déficit del 8,5% en 2011 equivale a unos 90.000 millones de € gastados más de lo ingresado por el estado.
Si España fuera una empresa, los que presupuestaron unos ingresos ficticios, por no tener en cuenta la crisis, habrian salido a patadas del país, por incompetentes. Y si se demostraba que lo habían hecho de forma consciente, irían a la cárcel. Y los que decidieron gastar, alegremente, más de lo presupuestado, les seguirían por el mismo camino. 
Pensando que el gasto no financiero de los presupuestos del estado estaría sobre 150.000 millones de €, el déficit presupuestado estaba en torno al 40% de los gastos, pero la desviación real entre ingresos y gastos en 2011 habrá estado alrededor del 60%
Si España fuera una empresa, los propietarios cesarían inmediatamente de sus puestos a todos los políticos que hayan tenido responsabilidad en estas fechorías e inhabilitarían atodos los que defiendan seguir generando déficit.  
Cada año, los españoles tenemos que pedir dinero prestado para cubrir ese déficit y para pagar parte de las deudas de años anteriores que llegan a su vencimiento (así la bola de nieve sigue rodando y engordando).
Cuando la bola se hace tan grande que nadie se cree que podamos con ella, los prestamistas (a veces se llaman inversores, usureros otras veces) suben los tipos de interés. Y la bola se hace más pesada. Tanto que ni nuestros hijos ni nuetros nietos se librarán de ella.
¡Pedir 90.000 millones de €, a un interés del 4%, significa 3.600 millones de € anuales de intereses!  
Cualquier chiste de esos que nos cuentan cada día sobre la prima de riesgo o el diferencial con el bono alemán se puede traducir en 900 millones de € de extra coste por cada 1% adicional. ¿Cuantos médicos o maestros se pueden pagar con 900 millones de €?  
Si España fuera una empresa, aunque fuera una cooperativa, no habría propietarios protestando por los recortes, porque querrían liberar a sus hijos, lo antes posible, de las deudas contraídas a causa de errores pasados.
Si España fuera una empresa, al borde de la suspensión de pagos, no se permitiría que se siguiera dilapidando dinero en gastos innecesarios.
Si España fuera una empresa, se ajustarían los sueldos de todos, incluidos los políticos y los banqueros.
Si España fuera una empresa, se descubriría a todos los chorizos y se les haría devolver lo robado.
Si los ciudadanos nos sintiéramos propietarios y, por tanto, responsables de lo que pasaba, pasa y pasará en España,...   


lunes, 12 de diciembre de 2011

Todo sigue en orden!

Decía en un post anterior, del mes de Agosto, que "todo estaba en orden" en la CAM, según los auditores (ver enlace)
http://come-y-calla-enrique.blogspot.com/2011/08/todo-esta-en-orden.html
Ahora ya no hay duda, todo sigue en orden, en la CAM.
Y no parece que nadie vaya a ir a la cárcel ni a devolver el dinero que se ha llevado ni a ser juzgado por mala gestión.
Ni en cajas de ahorro, ni en empresas públicas, ni ayuntamientos, ni ´gobiernos autonómicos, ni...
¿Qué habría que hacer en este país para que el que la haga, la pague?.
Los casos de robo o malversación de fondos públicos sí están contemplados en la legislación, pero parece que, mientras no se demuestre que el personaje se ha beneficiado ilícitamente, no hay delito.
O sea, que cuando un político electo malgasta los dineros públicos, no está previsto que se le exijan responsabilidades penales (o paga el dinero o a la cárcel). Lo de las responsabilidades políticas (dimite o pierde unas elecciones) no es suficiente, porque no repara el daño causado a los contribuyentes.
Y el mismo tratamiento debería estar disponible para el político puesto a dedo o el gerente de empresa pública nombrado por los políticos.

Para seguir indignándose, no hay como darse un paseo por este blog, cuyo enlace adjunto:

domingo, 20 de noviembre de 2011

Larga jornada de reflexión

Hemos tenido una campaña electoral de 4 meses.
Francamente insoportable.
He conseguido aguantar todas estas semanas sin escribir nada sobre las elecciones. Decidí no hacerlo como demostración de desprecio hacia los partidos, sus programas, sus mentiras y, en general, la clase política. No quería hacerme eco de ellos, ni para bien, ni para mal.
Hoy, 19 N, víspera de las elecciones, no voy a incumplir este propósito.
Sigo con mi jornada de reflexión, de cuatro meses.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Grecia, mon amour...(por Dani el Rojo)

Hay alguien que defiende a los griegos, bueno, tiene compasión de ellos. Alguien que está acostumbrado a ir contra corriente.
Daniel Cohn-Bendit era conocido como "Dani el Rojo" cuando lideraba las revueltas estudiantiles de Mayo del 68. Ese alemán (nacido en Francia, hijo de padres alemanes de origen judío) es actualmente eurodiputado y portavoz del Partido Verde Europeo.
Yo tenía muy mal concepto de los eurodiputados, de todos en general. Sólo conocía, de vista y oídas, a los eurodiputados españoles, pero pensaba que, a juzgar por los resultados que salen de la Eurocámara de Estrasburgo, aquello era un pesebre de elefantes y mangantes. Elefantes, por ser el refugio de políticos que habían completado ya su ciclo en la política nacional y mangantes, por los sueldos, prebendas, viajes, dietas, y un horario de trabajo muuuy "flexible", a costa de nuestros impuestos.
Pues resulta que Dani el Rojo puede ser la excepción...que confirmaría la regla.
Merece la pena ver y escuchar (en francés, con subtítulos en español) la intervención de este eurodiputado en la Eurocámara, a propósito de la crisis financiera de Grecia, que a todos nos va a salpicar. Adjunto el enlace:

Se pueden decir las cosas más altas, pero no más claras. 
Aparte del contenido de su intervención, es interesante observar los gestos de Mr Durao Barroso, a su lado, y la impavidez de "nuestro" Secretario de Estado para la Unión Europea, D. Diego Lopez Garrido, que da la impresión de no entender nada de lo que dicen, a pesar del pinganillo.    

Al margen de esto, tenía , y sigo teniendo, mal concepto de los griegos. El que otros, a su alrededor, lo estén haciendo mal, no les exime de responsabilidad en el desastre que están sufriendo. Como en España. En democacia, cada pueblo tiene los gobernantes que se merece, porque los ha elegido por mayoría.
  

viernes, 9 de septiembre de 2011

Leyendo a A.Hitler

Un día de estos, estando de actualidad una de tantas refriegas dialécticas provocadas por los líderes nacionalistas de nuestras comunidades autónomas, cayó en mis manos una edición del libro clave de Adolf Hitler, “Mi lucha”, que él mismo definió como la formulación escrita de los inextinguibles principios de su doctrina nazi.
Me estaba refiriendo yo a la campaña orquestada por los políticos nacionalistas catalanes, con/sin responsabilidad de gobierno, en relación con el auto del TSJC sobre la inmersión lingüística en Cataluña, recurrida por algunos padres y condenada en varias sentencias del Tribunal Supremo. Sentencias que no han sido cumplidas por la Generalitat de Cataluña, y a las que se añade la amenaza de no acatar las decisiones de los tribunales que supongan “un ataque” a la lengua catalana.
¿Por qué se atrincheran de esta forma los nacionalistas? ¿Por qué atropellan la libertad de las personas hasta este grado? ¿Por qué este desprecio del estado de derecho?
Copio textualmente un párrafo del libro  de Hitler, en su parte primera:
- El problema de “nacionalizar” a un pueblo exige ante todo y consiste principalmente en el problema de crear condiciones sociales sanas, base en que ha de fundarse la posibilidad de educar al individuo. Porque sólo después de que un hombre ha llegado, gracias a la educación y a la escuela, a conocer la grandeza cultural, económica y, sobre todo, la grandeza política de su Patria, podrá sentir aquel íntimo orgullo que fluye del hecho de tener la honra de pertenecer a semejante nación, y lo sentirá. Sólo puedo combatir por lo que amo, amar sólo lo que respeto y, a lo sumo, respetar sólo lo que conozco.
 Creo  que aquí está la respuesta a mis preguntas. Parece que los programas de los partidos nacionalistas beben en las mismas fuentes del nazismo: controlando la educación de niños y jóvenes, provocando el desconocimiento de lo externo , se habrá sembrado el nacionalismo en futuras generaciones, y se fomentará el odio y la aversión hacia los vecinos.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Llegó la JMJ 2011

2011 está siendo un año de gran actividad para la juventud en muchos puntos del Planeta. Sin ir más lejos, Madrid ha sido escenario del movimiento 15M y lo es ahora de la JMJ. Entre uno y otro, hemos tenido manifestaciones de protesta en Israel, violentos tumultos en Inglaterra, brotes de indignación por todas partes, todos ellos protagonizados por jóvenes. ¿Será que despierta una generación?
No puedo evitar la comparación entre unos y otros acontecimientos, con lo que resultan evidentes algunas diferencias:
  •  En Israel, jóvenes protestaban por su difícil situación económica, con unas perspectivas poco prometedoras
  • En Inglaterra, jóvenes no hablaban, actuaban, destrozaban, robaban,...poco importa el pretexto
  • En España, los indignados del 15M (inicialmente parecía una cosa de jóvenes, luego no se sabe) protestaban y protestan por todo, por el sistema político y económico.
  • Los jóvenes de la JMJ no protestan
  • Los de Inglaterra se tapan la cara, no quieren que se les reconozca
  • Los del 15 M no quieren que se les identifique con nadie, ni bandera, ni cabeza visible
  • Los de JMJ se quieren identificar, con camisetas de uniforme y banderas, alrededor de las cabezas visibles de la Iglesia Católica
  • Los del 15M están contra algo/todo (hasta se han dejado arrastar por los que están contra la JMJ); los de JMJ están a favor de algo.
  • Los del 15M hablan, se expresan a través de esloganes y pancartas; los de JMJ escuchan sermones.
¿Serán todos de la misma generación?
¿Tendrán los mismos problemas? ¿Habrá jóvenes sin trabajo entre los cientos de miles que han acudido a la JMJ?
¿Por qué tantas mitras de obispos y cardenales en una concentración de jóvenes? ¿Terminará la JMJ sin que hayamos escuchado a los jóvenes?
Posiblemente, los jóvenes de todo el mundo que están en concentraciones de "indignados" no aciertan a formular propuestas, se quedan sólo en la protesta, pero están mandando un mensaje de frustración, de contestación a una sociedad que ha perdido sus valores.
Posiblemente, los jóvenes vándalos de Inglaterra, a los que parece faltar cualquier principio ético, sólo están proclamando que se han criado en familias y escuelas impregnadas de relativismo.
Posiblemente, los jóvenes de todo el mundo que están en la JMJ están mandando al mundo un mensaje de optimismo, por el mero hecho de estar allí, aunque no lo expresen con palabras.
¿Habrá alguien capaz de entender todos estos mensajes, tan complejos, tan contradictorios?       

sábado, 13 de agosto de 2011

Economía, clima, sociedad

Con permiso tácito del profesor Antonio Ruíz de Elvira, del que valoro tanto su preocupación y ocupación por el Medio Ambiente como su vocación/formación en Física (entiendo que ésta última debe suponer cierta garantía de rigor científico, que proteja de tentaciones demagógicas muy frecuentes en la primera), he copiado el título de un post en su blog y adjunto aquí el enlace para quien lo quiera leer.
A mí, su lectura me ha dejado muy intranquilo. Por eso lo ofrezco para compartir.
¿Lo calificaría de fatalista?. Es como si estuviéramos totalmente desarmados ante un cataclismo que se nos avecina. Y lo malo no es que se produzca de forma repentina, lo cual nos permitiría vivir felices hasta el día D, sino que llegaría poco a poco, de forma previsible y angustiosa, pero sin que tengamos recursos para evitarlo.
La verdad es que los artículos del profesor Ruiz de Elvira son muy interesantes, no hay más que bucear en su blog para comprobarlo, y nos dejan cada día con la miel en la boca.
No se trata de culpabilizar al sistema o modelo económico del cambio climático, no. El problema es más profundo. El cambio climático ha existido y existe, con o sin hombres.
Visto con perspectiva (e imaginación), se puede entender, en parte, la repercusión que los cambios han tenido en la flora y fauna de la Tierra. Incluso en la sociedad, en épocas más recientes.
Lo que puede ser radicalmente distinto es, 1º La influencia del hombre sobre la Naturaleza, que está sometida al cambio climático y, 2º la capacidad (¿mayor o menor que en la prehistoria?) del hombre para adaptarse a ese cambio. Y en ambos casos, debido al crecimiento de la población y a la tecnología que ha producido el propio hombre, como especie capaz de comportarse según patrones que trascienden los instintos de otros animales.       
Si la Humanidad tiene que preparase para una "travesía del desierto", deberá ser liderada por personas/organizaciones capaces, influyentes y generosas. ¿Es posible compatibilizar poder y generosidad?. También son interesantes las reflexiones del profesor sobre la responsabilidad individual. 

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/clima/2011/08/13/economia-clima-sociedad.html

miércoles, 3 de agosto de 2011

Todo está en orden!

Dice el titular de prensa que "KPMG no detectó ninguna irregularidad en las cuentas de la CAM en los últimos 20 años" (ver enlace)

Posiblemente ahí reside el problema: se puede hacer una pésima gestión de una entidad financiera sin salirse del marco legal. Se podrían dejar de respetar los principios éticos más básicos, que entendemos la mayoría de ciudadanos, clientes y usuarios (no estoy acusando a nadie en concreto, porque no conozco a los responsables), y los informes de auditoría seguirían estando limpios. 

Si el llamado Riesgo País midiera el nivel de desarme moral de una sociedad, ¿a qué nivel íbamos a llegar?


Profecía de Ayn Rand, leída en período electoral

Me ha pareceido interesante esta cita, que me ha llegado por correo de un amigo. 
 

Creo que no necesita más comentario porque, nunca más oportunas las palabras de la autora de esa magnífica novela que es "Atlas Shrugged", traducida al español como "La Rebelión de Atlas", una suerte de anticipo de lo que nos está pasando:

 "Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando repares que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada." 
AYN RAND (1950)

El 2 de febrero de 1905 nació en San Petersburgo la filósofa y escritora, nacionalizada estadounidense, Alissa Zinovievna Rosenbaum, más conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo de Ayn Rand, y falleció en marzo de 1982 en Nueva York.

sábado, 25 de junio de 2011

Otra vez a 120!

Según el Vicepresidente del Gobierno, la limitación de velocidad a 110 Km/hr en autopistas y autovías, implantada hace 4 meses, fue una decision acertada, a juzgar por los espléndidos resultados: ahorro de 450 M€ en importaciones de hidrocarburos y bajada de 15% en mortalidad en accidentes de carretera.
No me cabe duda que los datos aportados ahora por el Gobierno para justificar aquel decreto son FALSOS.
Pero no es eso lo que voy a cuestionar aquí.
En el Consejo de Ministros de hoy, el Gobierno ha decidido revertir aquella decisión (no prorrogar su aplicación), porque ya no está justificado.
¿España ya no necesita ahorrar? ¿Ya no importa que mueran conductores?
Parece que el precio del barril de petróleo ha bajado algo. Aunque el precio de gasolina y gasóleo en los surtidores esté en máximos históricos.
¿Entonces?
Pues hay que estimular el consumo, a toda costa, y hacer un favor a las petroleras y...a la Hacienda.
Lo que el Ministerio de Economía denomina "medidas de consolidación fiscal" consiste pura y llanamente en incrementar la recaudación de impuestos por cualquier medio.
¿Podrá haber mayor cinismo?  

miércoles, 22 de junio de 2011

Negocios de familia

Me envían una nota bajo el título "Los clanes que controlan España", con el siguiente gráfico, acusando a ciertas familias poderosas de todos nuestros males, incluida la crisis, sobre todo.
Parece evidente que unas cuantas familias acumulan mucho poder económico (casi todas las empresas del IBEX 35 están representadas).
¿Es esto malo en sí mismo?. Yo no lo afirmaría categóricamente, convencido como estoy que uno de los lastres de España para salir de la crisis es la falta de empresarios. Me refiero a grandes empresarios (con peso en un mercado global) y a emprendedores (con iniciativa para emprender).
Por tanto, no rechazo que haya esos grupos españoles, siempre que
  • No defrauden (Hacienda somos todos)
  • No inventen falsos ERES para despedir trabajadores
  • No impidan la libre competencia
¿Dice Vd que algunos lo hacen? - Pues, entonces, ¡reclamo que la Ley me defienda!  
¿Que no hay Ley? - ¡Que se legisle!
¿Que hay Ley? - ¡Que se cumpla!
¿Que ni lo uno ni lo otro? - ¡Que se cambie a los legisladores, a los gobernantes...y a los jueces! 
  

lunes, 20 de junio de 2011

Contra el Pacto por el Euro

He tenido que documentarme, pues no entendía las reivindicaciones en las pancartas de las manifestaciones realizadas el 19-J en muchas ciudades españolas.
Según elmundo.es, el "Pacto por el euro", también llamado "de competitividad", impulsado por Alemania y Francia y alcanzado el pasado Marzo por los líderes europeos, pretende impulsar la competitividad de la región. Su objetivo es robustecer la economía comunitaria para evitar nuevas crisis que pongan en peligro a los socios más débiles del euro y, en consecuencia, también la estabilidad de la zona euro.
El acuerdo prevé recortes e importantes medidas de disciplina fiscal, incluyendo objetivos anuales individuales que cada país presentará a sus socios cada mes de abril y que este año se aprobarán en la cumbre del próximo jueves y viernes en Bruselas.
Se estructura en los siguientes ejes:
1.    Alineación del impuesto de sociedades para incrementar la competitividad de la región.
2.    Aumento de la edad de jubilación para adaptarla a la nueva esperanza de vida.
3.    Vinculación de los salarios a la productividad.
4.    Flexibilización del mercado de trabajo incentivando la contratación y formación permanente con una rebaja de la fiscalidad.
5.    Vigilancia de la solvencia del sector financiero con medidas comunes de fiscalidad y lucha contra el fraude.
6.    Control del déficit a través de objetivos establecidos en leyes nacionales o, incluso, en la Constitución.
7.    Sostenibilidad de las cuentas públicas a través de una reforma del sistema de pensiones y de protección social.
8.    Control del endeudamiento para que la deuda pública no supere el 60 % del PIB, que es el tope marcado por los tratados europeos.
9.    Asunción, a nivel nacional, de compromisos anuales cuyo cumplimiento los países deben justificar doce meses después ante el resto de socios europeos y la Comisión Europea.
Después de leer esto, sigo sin entender las pancartas.
En mi opinión, todos los puntos, excepto el 7º, serían asumibles por los ciudadanos europeos, pues están dentro de lo que dictaría el sentido común y el buen gobierno. Otra cosa es que los políticos estén verdaderamente comprometidos a llevarlos a cabo. El punto 7 es cuestionable, pues los ciudadanos “indignados” podemos pensar que hay otras partidas en las cuentas públicas que deben ser drásticamente recortadas antes de perjudicar a los más indefensos con recortes en pensiones y protección social. Me estoy refiriendo a gastos superfluos de las administraciones y prebendas de los políticos, ¡sin mencionar la lucha contra la corrupción!, que no están mencionados en el acuerdo.
Hay que indignarse contra algo concreto, y no de forma genérica.