lunes, 18 de mayo de 2020

Reflexiones para un mundo nuevo - Nº 4

Hoy, 18 de Mayo, día 1º de la Fase 1 del desconfinamiento hacia la Nueva Normalidad, he salido a la calle y he vuelto a encontrar vida en la ciudad.

Hoy reabrían, con restricciones, cautelas y miedo, los pequeños comercios y las terrazas, después de 9 semanas de clausura forzada.

Mucho se había dicho que los pequeños comercios son la savia que da vida a las ciudades. Las fotos de calles vacías lo atestiguaban. 

Muchos escribieron y proclamaron la necesidad de apoyar con medidas rápidas y eficaces a este sector de la economía y vida social para que no se extinguiera, porque sería la muerte de nuestro modelo de relación social. Se pedía financiación, alivio en los alquileres, en los impuestos,...incluso han surgido frecuentes movimientos de ayuda económica por parte de clientes habituales, adelantando cantidades a cuenta de las compras futuras. Todo ello encomiable, pero eran parches y echar el balón hacia adelante.

Por eso, hoy, día del aparente renacimiento, quiero romper una lanza - qué expresión más romántica - en favor del pequeño comercio y poner los problemas delante de quien tiene que salvarlo, que somos los consumidores.

Cualquiera de estos negocios, independientemente del sector donde se mueva, viene recibiendo múltiples puñaladas de la sociedad, de esa sociedad que les "adora y necesita". Sólo vamos a repasar algunas que me vienen a la mente, y que pueden ser mortales en la Nueva Normalidad.

Cuando el mercado inmobiliario repunta, suben los alquileres de los locales comerciales, cuando la demanda turística crece y el centro de la ciudad se convierte en un bazar de souvenirs o se llena de franquicias de comida para guiris, suben los alquileres. Pero el precio de venta no puede absorber ese incremento de gastos fijos, hay que emigrar a otro local.

Cuando el Ayuntamiento pone trabas a la movilidad de clientes y proveedores con su nueva distribución del espacio urbano, los comercios de proximidad se desesperan, porque no pueden competir con las facilidades de las grandes superficies.

Cuando la compra online sube a niveles de locura, por necesidad del confinamiento, los pequeños comercios, como David frente a Goliat, tratan de defenderse y se dotan de armas similares, pero de juguete, y sin músculo para manejarlas. Es una huída hacia adelante.

Cuando casi todo producto manufacturado viene de China y está disponible en los grandes portales de venta online (no quiero dar nombres) y todo el mundo, a la desesperada, ofrece gastos de envío gratis, ¿En qué se puede diferenciar nuestro pequeño comercio para seguir siendo eso, un comercio amigo, de proximidad? ¿De dónde sacará para pagar los gastos extra que suponen las medidas de seguridad por el Covi-19? 

Ese pequeño comercio se ve zarandeado por el tsunami de esta sociedad de consumo global, que ni siquiera sabemos quién maneja de verdad.

¿Recuerdan los más ancianos aquello de las dos temporadas de la moda, Primavera-Verano y Otoño-Invierno? ¿Y las rebajas de Enero o de Agosto? Se acabó: nuevos productos en el escaparate global todos los días y descuentos arrasadores cualquier fecha del año. ¡Ah! y los/las "influencers", que viven de alimentar su ego a base de que miles de seguidores/as acepten ciegamente sus caprichosos consejos, convirtiéndose en la principal pieza de publicidad para algunos fabricantes ¡Como para tener stock en una pequeña tienda!.

¿Recuerdan el sistema capilar que desde el fabricante llegaba hasta el cliente final a través de mayoristas, representantes y comercio minorista?. Esto era un sistema que se "inventó" con la revolución industrial, que concentraba la capacidad productiva lejos del consumidor. Pues, se acabó: El fabricante tiene su propia tienda online, o existe un portal web que vende productos de todo el mundo, no importa donde se encuentre físicamente el almacén, y todos compiten contra el pequeño comercio que lucha por vender el stock que tiene en su pequeño almacén. La nueva capilaridad  consiste en barcos portacontenedores procedentes del lejano oriente,  camiones procesionando para penetrar tierra adentro y un enjambre de furgonetas, motoristas y ciclistas de reparto que, por una paga de miseria, nos rodean como avispas llevando los productos hasta los hogares, donde les esperamos en el salón, ante el televisor.

¡Qué cómodo, no tener que llegar hasta la tienda para comprar! ¡Qué guay, que nos lo traigan a casa sin pagar gastos de envío y sin preocuparnos si el chaval se pega un tortazo con la moto o va protegido contra el Covi-19! ¡Qué eficiente, poder elegir el mejor entre los descuentos que se ofrecen en internet! ¡Qué relajante, navegar por Instagram esperando que otros/as sugieran qué me conviene comprar!  

Esto no es una campaña contra la venta online. Esto es una reflexión que trato de llevar a la tarjeta visa de cada uno.

Tendremos puestos de trabajo en industria en España, si decidimos comprar productos españoles (de calidad), aunque sean algo más caros. Tendremos comercios en nuestras ciudades si decidimos buscar su asesoramiento y comprar allí, aunque sea algo más caro. Nuestro voto más importante es el de la cesta de la compra. No importa a quien votemos en las elecciones. Ellos, los políticos, sólo saben repartir el dinero de nuestros impuestos y salir en la foto. Pero ellos no harán que los negocios de todos esos autónomos y microempresarios sigan dando vida a los pueblos y ciudades. 

Es tarea nuestra. De lo contrario, tendremos más paro, más subsidios y más impuestos.        

lunes, 4 de mayo de 2020

Reflexiones para un mundo nuevo - Nº 3

Es curioso que personas expertas y prestigiosas puedan tener opiniones opuestas sobre un mismo tema, pero más curioso todavía es que, al leerles o escucharles, los profanos estemos de acuerdo con ellos, o sea, pensemos que los dos están en lo cierto.
Algo así me sucede con el tema de la reindustrialización. El debate ya está sobre la mesa, y como ejemplo aquí sirvo una muestra.
Mientras el profesor Gay de Liébana apuesta por potenciar el sector primario y la reindustrialización, como vía de salida de la profunda crisis económica en la que estamos entrando como consecuencia de la pandemia del Covid-19,  véase, por ejemplo, esta conferencia  https://www.youtube.com/watch?v=t9dFEOO_pTs
Otro, igualmente ilustre profesor, Jordi Palafox, afirma tajantemente en esta entrevista que "La estrategia de reindustrialización en España es un despilfarro de recursos", https://www.elconfidencial.com/economia/2020-04-25/entrevista-palafox-industrializacion-coronavirus_2552048/
 Incapaz soy de rebatirles, pero me produce inquietud estar de acuerdo, a la vez, con dos planteamientos tan distintos.
Tienen razón al decir que la autarquía no es una solución viable, que no se puede volver a recrear algo parecido al INI, y menos ponerlo en manos de esta clase política del siglo XXI. Y al recordarnos que existe Europa y la globalización es un hecho irreversible, y cualquier propuesta que no lo tenga en cuenta no tendrá el mínimo recorrido.
Tienen razón al decir que fue un error la solución fácil de trasvasar los empleos sobrantes de la burbuja inmobiliaria  a los servicios turísticos. Lo mismo que se había hecho con la externalización de industrias y la mecanización del campo. Al poner demasiados huevos en la misma cesta, era previsible que una emergencia sanitaria o el fin de los conflictos bélicos en otros márgenes del Mediterráneo se llevasen la industria turística por los aires, como ha sido en 2020. ¿Podía haberse hecho de otra forma?
Tienen razón al decir que el clima nos da un diferencial con otros países europeos para producir alimentos naturales de calidad. Tienen razón al decir que seríamos capaces de fabricar aquí muchos de los productos que hemos externalizado en Asia (si hubiéramos mantenido y adaptado nuestra mano de obra especializada). Pero, ¿cómo conseguir que sean competitivos para exportarlos?
En España, como en una empresa con unos enormes gastos fijos que, además, nadie quiere recortar (son nuestro estado del bienestar y el alimento de políticos y mangantes), todos piensan que es necesario aumentar el valor añadido del país. O sea, dicho en lenguaje de la calle, que exista más margen entre el coste de los recursos de los que partimos (materias primas, combustibles, energías naturales, patrimonio histórico,...) y el precio que pagan los clientes por nuestros productos/servicios.
Pero, mirémonos al espejo y sepamos dónde estamos. No seamos como aquel Presidente, contador de nubes, que, con el BOE en la mano, soñó crear miles (¡millones!) de empleos en biotecnología. El gráfico de Eurostat es evidente. Aceptemos la realidad y los mimbres con los que hay que trabajar. Será una tarea de varias generaciones. Ahora hay que salir del paso como sea, pero apostar por el futuro.
Yo no esperaría que las soluciones para conseguir esa meta lleguen de la clase política. Simplemente les pediría que pongan las condiciones necesarias y no molesten. Necesitamos líderes y no políticos que sólo estén pensando en su campaña electoral de cada cuatro años. Estoy convencido que es la sociedad civil quien tiene que ponerse manos a la obra. Aquí hay que demostrar el patriotismo.
Sin empresarios-emprendedores-patriotas no hay recuperación posible. El dinero tiene que apostar por crear y repartir valor en España.
Y nosotros, los ciudadanos-consumidores-patriotas, tendremos que decidir si estamos dispuestos a pagar un poco más por unos productos y servicios marca España. Y exigir calidad, pero calidad española.
Si alguien me sigue, lo lee, lo califica y/o comenta y difunde, se lo agradeceré.

jueves, 30 de abril de 2020

Reflexiones para un mundo nuevo - Nº 2

Empecemos con el "empoderamiento".
Por casualidad, me he tropezado con el cuento "¿Quién se ha llevado mi queso?" y, como tenía tiempo, lo he vuelto a leer. Y viene a cuento de lo que iba a escribir sobre el empoderamiento.
Observo, en este tiempo del desconfinamiento, que hay mucho ratón atolondrado (en unas versiones le llaman Corri, en otras Escurridizo), y mucho liliputiense que se niega a reconocer la realidad y adaptarse al cambio (como Kif, o Hem, según versiones).
Ha bastado que se abriera una rendija en la jaula, para que todos los ratoncillos salieran de estampida en busca de la ansiada libertad, del deporte al aire libre, de las reuniones con amigos y familiares, de las cervezas en las terrazas, de comprarse ropa nueva,...de su ansiado queso. Y se dejan atrás olvidadas las mascarillas, las gafas, el gel hidroalcohólico, la distancia de seguridad, y todas las protecciones propias y ajenas. Está tan bueno el queso que se olvidan de olfatear los riesgos. Si nos contagiamos...ya protestaremos, ya exigiremos a los servicios sanitarios que nos atiendan y nos curen, porque la culpa es de Papá Estado, que no supo prever que nos podíamos contagiar.
Puede sonar a caricatura, pero estamos hablando de ratoncillos que, teniendo todo el poder y la independencia para salir/o no a la calle, ponerse/o no una mascarilla, aproximarse/o no a los amigos, comprarse/o no una camisa nueva, etc...se han lanzado sobre el queso sin asumir su responsabilidad en esta emergencia sanitaria.
Pero más complicado es el caso de los Kif.
Desde que el Gobierno nos cantó la milonga del desconfinamiento en 4 fases -¿ó 3, ó 5, o ya veremos?- los medios de comunicación están llenos de liliputienses, empresarios, autónomos o portavoces de asociaciones, que protestan por todo. Porque el plan no está desarrollado y, ya de entrada, lo rechazan.
¡Es que el Gobierno no nos dice con qué mano hay que servir la cerveza ni cómo hay que colgar las chaquetas en las perchas!    
¿Lo sabrán ellos, los políticos y los funcionarios, mejor que los profesionales del sector?
Es tal la variedad de situaciones que nunca el BOE podrá dar respuesta a las dudas de un empresario sobre cómo organizar el trabajo en su empresa. Sólo el sentido común, el knowhow, la imaginación y una actitud proactiva nos aproximarán a la solución.
Supongamos que el BOE recoge algo tan básico como
·         Fecha a partir de la cual está permitida (no obligada) la apertura
·         El propietario es responsable de tomar las medidas para evitar el contagio, tanto de empleados como de clientes, dentro de su establecimiento
·         Si en la trazabilidad de nuevos contagios se demostrase que éste se ha producido dentro de su establecimiento, se aplicaría una sanción económica y se procedería al cierre del mismo
Y, a partir de ahí, los colectivos, sindicatos y asociaciones profesionales, que conocen la problemática de cada sector, pueden empezar a pensar en las soluciones y asesorar a sus asociados. Cuando tengan la respuesta, podrán empezar con las reivindicaciones de financiación para adaptar sus negocios durante este período.
Empoderamiento, no victimismo. Aceptar los hechos. No es culpa nuestra, pero nos hemos caído en un agujero, con un enorme coste humano y económico, cuya recuperación pagaremos entre todos, y pagarán nuestros hijos y nietos. ¿Que el hoyo sea más hondo por una mala gestión del Gobierno? Posiblemente. Eso ya  lo determinarán los analistas, los historiadores y los jueces, si acaso. Pero necesitamos muchos Kof ( o Haw, según versiones) que se pongan a buscar queso nuevo, sin llorar.

miércoles, 29 de abril de 2020

Reflexiones para un mundo nuevo - Nº 1


Desde el fondo del confinamiento por el Covid-19 todos nos estamos haciendo un poco filósofos, médicos epidemiólogos, sociólogos, economistas y..., a veces, nos ponemos pesados.
Tanto hemos oído y leído que habrá un antes y un después de esta pandemia, que nuestro modelo de relación social tendrá que ser distinto, que el mundo no será el mismo, que empiezo a temer que no vaya a mejorar sino a empeorar.
Porque, seguro que  todos hemos hecho examen de conciencia, nos hemos dado cuenta que en nuestra vida habíamos dejado entrar muchas cosas innecesarias, inútiles, e incluso nocivas. Que teníamos poca relación familiar porque dedicábamos poco tiempo a la familia y mucho a ganar dinero con el que comprar esas cosas innecesarias. Que no valorábamos lo enriquecedor que puede ser quedarse en casa, pacíficamente, compartiendo actividades en familia, sin que la agenda de compromisos exteriores nos apremie. Y que el mundo no se para porque no haya partidos de futbol, o no salgamos de restaurante y copas los fines de semana, o no nos amotinemos en los centros comerciales en busca de oportunidades o del último trapo que ha mostrado una "influencer" en su Instagram. Así podríamos seguir enumerando cosas que se han suprimido o aplazado durante esta cuarentena.
Y, seguramente, también hemos reflexionado sobre el hecho de que la Naturaleza parece respirar aliviada en la medida que millones de nosotros quedábamos enjaulados sin poder hollarla, sin quemar gasolina a troche y moche, hasta el punto que la fauna silvestre quiere recuperar sus espacios entre el asfalto.
Pero ahora que, según dicen, se empieza a ver la luz al final del túnel, nos empezamos a poner nerviosos, como los caballos en los cajones de salida, antes de la carrera, esperando para salir disparados...hacia la recuperación de la "nueva normalidad".
Cabe preguntarse, después de tanto reflexionar, y de descubrir que el mundo en que vivíamos no era auténtico, que mucha parafernalia era prescindible, ¿Habremos aprendido algo? ¿Hemos entendido la lección? ¿Cambiaremos el modelo?
Y llega la sensación de impotencia, el volver a engañarnos a nosotros mismos, diciendo que uno sólo no puede cambiar el mundo, que somos arrastrados irremisiblemente por el entorno, etc. ¿Pero no acabamos de descubrir, a través de las redes sociales, que éramos muchos los que pensábamos igual, que somos mayoría?
Me viene a la mente una palabra horrible, EMPODERAMIENTO, un anglicismo (de empowerment) puesto de moda por ciertos movimientos activistas y cuyo significado viene a ser : Adquisición de poder e independencia por parte de un grupo social desfavorecido para mejorar su situaciónPor aquí enhebraré mi próxima reflexión.
Se alguien me sigue, lo lee, lo califica y/o comenta y difunde, se lo agradeceré.

lunes, 24 de marzo de 2014

Yo voté a Adolfo Suarez

Reaparezco, tras un año de silencio.
Soy un simple ciudadano, de a pié, que no tiene más interés en la política que desear que la cosa pública esté bien gestionada. Nuestra única capacidad de influencia es el voto.
Por eso, en un día en que todos los cantamañanas que viven de la política se llenan la boca loando al difunto D. Adolfo Suárez, al que habían olvidado, menospreciado o apuñalado anteriormente, tengo tanto o más derecho que ellos a rendir homenaje al ex-presidente. Y me siento en la obligación de hacerlo.
Ellos, los políticos, destacan de Suárez su capacidad de diálogo, su habilidad para llegar a acuerdos, su vocación de buscar el consenso (palabra envenenada, pues podría esconder una disposición a pactar o negociar en todo, incluso renunciando a los propios principios). Cuando así se manifiestan, simplemente descubren su envidia por carecer del carisma que tenía D. Adolfo Suárez.
Cuando él accedió a la Presidencia del Gobierno por designación, sucediendo a Arias Navarro, yo ni siquiera podía poner cara a su nombre. El telón de fin de acto de la dictadura cayó estando viviendo, con mi familia, en el extranjero y algunos de los nombres de políticos españoles que pasaban por las páginas de la prensa extranjera me resultaban totalmente desconocidos.
Posteriormente, pude apreciar que tenía la mirada limpia y el hablar firme y decidido, propio de las personas que actúan según sus convicciones.
Es posible que contase con dos factores excepcionales que le presentan como más noble que los políticos que padecemos en la actualidad. De una parte, no debía nada al partido político con el que comparecía a las elecciones, esto daba autenticidad a su discurso. Y, por otra, no tuvo que atacar y destruir a su antecesor para acceder al cargo de Presidente, por lo que no tuvo que encanallarse en la lucha partidista. Aunque sí fue víctima de campañas canallescas para derribarle. Ni los políticos que la llevaron a cabo, ni los periodistas, ni los empresarios que las apoyaron tendrán ahora la hidalguía de dar un paso al frente para reconocer que fueron injustos. 
Pero asistimos a una notable manifestación: la mayoría silenciosa que, al desfilar respetuosamente ante el féretro, en una larga cola  de ciudadanos, no sólo le rinden homenaje sino que están "hablando", están diciendo con su gesto a los políticos actuales que el Sr. Suárez valía mucho más que todos ellos. Y, en el otro extremo, algún fantoche metido a político intenta utilizar el cadáver del ex-presidente para su campaña separatista. ¡Deleznable!  
D. Adolfo Suárez fue mejor persona y más valiente que todos los políticos posteriores que han tenido responsabilidad de gobierno. Eso es lo que cuenta para mí.
Por eso le voté, y no le retiré el voto hasta que él quiso retirarse. Aunque fuera un voto inútil.
Descanse en paz.
    

lunes, 25 de febrero de 2013

El Nº 266


Resulta que varios - la mayoría – de los Papas que hemos conocido en vida, no tenían ningún interés en ser nombrados sucesores de S. Pedro. Así parece que sucedía, al menos, con Juan XXIII, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI, cuando fueron elegidos por el Cónclave. Esto es toda una prueba de la intervención del Espíritu Santo en el gobierno de la Iglesia.
Seguramente, cuando se lea este artículo, ya tendremos nuevo Papa – el que hará nº 266 en la historia de la Iglesia – y lo que se dice aquí resultará ridículo. Pero desearía que el Espíritu Santo continuase haciendo travesuras y los eminentísimos cardenales rompieran todas las quinielas de los “vaticanólogos” y eligieran un Papa insospechado.
Quisiéramos un Papa tan iluso que piense que puede reformar profundamente la Curia romana, y lo intente.
Un Papa que comience su mandato sin amigos en el Vaticano, pero que se gane la amistad de millones de creyentes y no creyentes. Que no ambicionase ser elegido y que no se sienta influenciado por los grupos de presión.
Un Papa, sea cual sea su edad, que pueda decir ¡SEGUIDLE! (a Jesucristo) a los jóvenes del primer mundo, y a los del segundo y tercer mundo, y que le sigan.
Un Papa valiente, que aborde, por fin, temas como el celibato de los sacerdotes o el sacerdocio de las mujeres.
Un Papa que no use el “papamóvil”, aunque puedan pegarle un tiro, como se lo hubieran pegado a Jesucristo, si  hubiera vivido en este siglo. Que use personalmente la cuenta de twitter o facebook y lea la prensa sin filtros.
Un Papa al que las sandalias del pescador hagan ampollas, como duelen los pies descalzos a los niños pobres de medio mundo.
Un Papa enérgico, pero comprensivo, inteligente, pero sencillo. Que sepa rezar y ayudar a rezar. Que sepa pedir perdón y pueda reconciliar a los católicos con los otros cristianos.
Finalmente, un Papa tan humano que también piense en renunciar, cuando sienta que no tiene fuerzas para llevar a cabo lo que Dios le pide.
Si no resulta tal como deseamos algunos, pedimos a Dios que nos ayude a querer también al nº 266 y a descubrir los aspectos positivos de su papado pues, con seguridad, el Espíritu Santo debe saber lo que hace.

lunes, 18 de febrero de 2013

La noticia


La prensa escrita y hablada estaba francamente nauseabunda. A tal grado había llegado cualquier informativo, saturado de noticias sobre corrupción, fraudes, violencia doméstica, pornografía infantil, atentados terroristas, hambre, guerra, desahucios, acusaciones, juicios, suicidios, mafias criminales, etc., que el ambiente político y social era irrespirable.
Era imposible ponerse delante de una cuartilla, lápiz en mano, para escribir unas líneas, sin que aflorasen dichos temas de actualidad. ¿Cómo encontrar un mensaje de esperanza en medio de tanta basura?
Algunas preguntas martilleaban en la mente:
¿Ha mejorado algo este mundo tras 2000 años de cristianismo? ¿Cómo sería recibido Jesucristo si hubiera nacido en este siglo XXI, qué efecto tendría? ¿Tendría Jesucristo un mensaje para este mundo moderno?
Sí, creo que hay respuestas a esas preguntas. La naturaleza humana no ha cambiado básicamente. En algunas cosas la sociedad tiene más conciencia de la justicia, pero, por otra parte, las injusticias son más patentes. Sin duda, Jesucristo volvería a ser crucificado (es crucificado cada día en millares de seres humanos) y hoy volvería a darnos el mismo mensaje, por ejemplo:
  • Bienaventurados los pobres,… (¡óiganlo bien los ambiciosos, los que defraudan, los especuladores!)
  • Bienaventurados los mansos,… (¡óiganlo bien los impacientes, los intransigentes, los violentos, los torturadores!)
  • Bienaventurados los que lloran,… (¡óiganlo bien los que hacen llorar a inocentes o no ayudan a aliviar el sufrimiento de otros!)
  • Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia,… (¡óiganlo bien los que engañan a la justicia, o los que juzgan injustamente!)
  • Bienaventurados los misericordiosos,… (¡óiganlo bien los rencorosos y vengativos, que no perdonan las ofensas ni los errores!)
  • Bienaventurados los limpios de corazón,… (¡óiganlo bien los que corrompen a niños y jóvenes, los que negocian con el vicio!)
  • Bienaventurados los pacíficos,… (¡óiganlo bien los que promueven guerras y se benefician de ellas!)
  • Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,… (¡óiganlo bien los que presentan denuncias falsas y los que compran a los jueces!)
  • Bienaventurados cuando os insulten por causa de Jesús,… (¡óiganlo bien los que persiguen a los cristianos o hacen burla de la religión!)

Las ideas se atascaban obstinadas. Era difícil reflexionar. Era difícil escribir.

De repente, ¡la gran noticia! Los teletipos se bloquean, los programas de radio y televisión se interrumpen en todo el mundo, los periódicos sacan edición especial:

Un anciano de 86 años, de aspecto frágil y enfermo, pausadamente y con voz tenue, ha leído media cuartilla en latín, delante de una reunión de obispos y cardenales.

Después de meses de reflexión y oración, reconociendo que ya no tiene fuerzas para llevar a cabo la misión que le había encomendado Dios, a través de la elección del colegio cardenalicio, Benedicto XVI ha renunciado a ser cabeza visible de la Iglesia. Un gesto que es toda una lección de humildad, pero de una gran valentía, y toda una proclamación de modernidad. Algo que no tenía precedentes en seis siglos. Tan revolucionario y tan innovador como aquel primer paso de Neil Armstrong sobre la Luna, en Julio de 1969 (¿recordáis, “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”?). Se ha dicho que este pequeño gesto del anciano Papa puede cambiar el futuro de la Iglesia y de la Humanidad. 

¡Gracias, Dios mío, por darnos una noticia limpia para llenar las portadas de la prensa!
¡Gracias, Benedicto XVI, por tu ejemplo!

miércoles, 2 de enero de 2013

Nacionalismo

¡Qué bien nos conocía Goya a los españoles!, y qué acertadamente nos retrató en algunos cuadros, como el de la Lucha a garrotazos.



Cuando, en Septiembre de 2011, escribí este post 
pensaba que el problema de los nacionalismos en España había llegado a emponzoñarse hasta niveles insospechados, difícilmente superables, y que el tiempo sólo podía serenar los ánimos y hacernos a todos más sensatos. "Seny y cordura" era uno de los atributos del pueblo catalán y, consecuentemente, debía serlo de sus líderes.
Ha pasado más de un año, unas elecciones generales, unas elecciones autonómicas, y la crisis económico-financiera, que nos llegaba ya a la rodilla, nos ha subido hasta los corvejones durante este tiempo. Y, sin embargo, el problema ya ni siquiera se llama nacionalismo, sino directamente separatismo. 
Se incita a la confrontación. Caiga quien caiga. Se propagan consignas (¡España nos roba!) que recuerdan las que se dictaban por los nazis en Alemania para señalar a los "enemigos de la patria". Argumentos que no resisten el mínimo contraste con la realidad o la historia. Burda demagogia ejercida por responsables políticos en sus discursos y declaraciones a los medios de comunicación. Pero, no hay más que pasear por los foros de internet, para comprobar cómo ha calado el clima de enfrentamiento entre amplios sectores de la población. 
Tenía razón Hitler, se crea una nación por medio de la educación.
¡Vaya comienzo de año 2013! 

lunes, 10 de diciembre de 2012

Chapeau para Forges


Escribe Forges, y reproduzco íntegramente, con respeto y admiración :

"Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general.
Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.
Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana.
Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.
Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros.
Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.
- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
- Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que, sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
- Es mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.

Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad, y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad."

Y Forges nos obsequia  con la siguiente perla


¿Regreso?

En silencio desde el 28 de Marzo.
Preocupado y ocupado en asuntos personales, que no necesito publicar.
Abrumado por el entorno.
Asqueado de nuestras clases dirigentes (políticos, banqueros, empresarios, sindicalistas, jerarquía eclesiástica,...).
Defraudado por una sociedad civil incapaz de reaccionar.  
Intoxicado por masticar en internet las noticias de cada día sobre crisis y corrupción como si fueran hojas de coca.
Muchas veces me he planteado si volvería a escribir, sin decidirme a dar una respuesta.
Voy a intentarlo

miércoles, 28 de marzo de 2012

Si España fuera una empresa...

...y los ciudadanos fueramos los propietarios...

Los de ciencias no entendemos muy bien lo del PIB (Producto Interior Bruto). Podemos entender la contabilidad, pero lo del PIB...Porque no es una magnitud que se pueda medir de forma objetiva. Es una cifra, podríamos decir que algo subjetiva, calculada mediante una fórmula bastante compleja.
En líneas generales se suele seguir la siguiente regla para calcular el Producto Interior Bruto:
PIB = Consumo + Ingresos + Gasto público + Exportaciones - Importaciones

En fin, dicen que el PIB es un indicador económico que refleja la producción total de bienes y servicios asociada a un país durante un determinado periodo de tiempo y se emplea a nivel internacional para valorar la actividad económica o riqueza de cada país.
Se usa como referencia para medir el déficit y la deuda del estado y su variación de un período a otro parece ser la clave para determinar la salud económica de un país
Lo bueno es que casi nadie conoce cual es PIB de España y, por eso, nos engañan hablando siempre de índices y %.
El PIB de España está ligéramente por encima del Billón de € (con todos sus ceros), lo que significa que un déficit del 8,5% en 2011 equivale a unos 90.000 millones de € gastados más de lo ingresado por el estado.
Si España fuera una empresa, los que presupuestaron unos ingresos ficticios, por no tener en cuenta la crisis, habrian salido a patadas del país, por incompetentes. Y si se demostraba que lo habían hecho de forma consciente, irían a la cárcel. Y los que decidieron gastar, alegremente, más de lo presupuestado, les seguirían por el mismo camino. 
Pensando que el gasto no financiero de los presupuestos del estado estaría sobre 150.000 millones de €, el déficit presupuestado estaba en torno al 40% de los gastos, pero la desviación real entre ingresos y gastos en 2011 habrá estado alrededor del 60%
Si España fuera una empresa, los propietarios cesarían inmediatamente de sus puestos a todos los políticos que hayan tenido responsabilidad en estas fechorías e inhabilitarían atodos los que defiendan seguir generando déficit.  
Cada año, los españoles tenemos que pedir dinero prestado para cubrir ese déficit y para pagar parte de las deudas de años anteriores que llegan a su vencimiento (así la bola de nieve sigue rodando y engordando).
Cuando la bola se hace tan grande que nadie se cree que podamos con ella, los prestamistas (a veces se llaman inversores, usureros otras veces) suben los tipos de interés. Y la bola se hace más pesada. Tanto que ni nuestros hijos ni nuetros nietos se librarán de ella.
¡Pedir 90.000 millones de €, a un interés del 4%, significa 3.600 millones de € anuales de intereses!  
Cualquier chiste de esos que nos cuentan cada día sobre la prima de riesgo o el diferencial con el bono alemán se puede traducir en 900 millones de € de extra coste por cada 1% adicional. ¿Cuantos médicos o maestros se pueden pagar con 900 millones de €?  
Si España fuera una empresa, aunque fuera una cooperativa, no habría propietarios protestando por los recortes, porque querrían liberar a sus hijos, lo antes posible, de las deudas contraídas a causa de errores pasados.
Si España fuera una empresa, al borde de la suspensión de pagos, no se permitiría que se siguiera dilapidando dinero en gastos innecesarios.
Si España fuera una empresa, se ajustarían los sueldos de todos, incluidos los políticos y los banqueros.
Si España fuera una empresa, se descubriría a todos los chorizos y se les haría devolver lo robado.
Si los ciudadanos nos sintiéramos propietarios y, por tanto, responsables de lo que pasaba, pasa y pasará en España,...   


miércoles, 21 de marzo de 2012

Ideas made in IKEA

Haciendo compañía a un familiar hospitalizado, aproveché algunas horas para leer unos capítulos de “La Historia de IKEA” (Ingvar Kamprad y Bertil Torekull – Ed. Actualidad Económica).
Es un libro autobiográfico de Ingvar Kamprad, el empresario fundador del Grupo IKEA. No es necesario presentar aquí la marca, ni la empresa ni sus productos. Han entrado en nuestras casas, como se dice coloquialmente, hasta la cocina. En él se cuentan las vicisitudes de un tenaz emprendedor, criado entre granjas, que a los 17 años ponía en marcha su primera empresa, de venta por correo, y que ha llegado a construir un verdadero imperio, con una facturación superior a 20.000 M€ y más de 120.000 empleados en 44 países.
No es lo más interesante conocer la maraña multinacional de empresas y fundaciones (nos perderíamos con ello) en que se ha convertido  actualmente IKEA, en parte para aprovechar de forma óptima las condiciones fiscales y de transmisión patrimonial en los distintos países, y en parte para preservar la marca y la idea de negocio.
Sin embargo, resulta más interesante tratar de entender el concepto o idea de negocio que el fundador ha grabado en el código genético de IKEA y que debe ser la razón fundamental por la que todos reconocen el posicionamiento diferenciador en el mercado.
Tan claro tenía Ingvar Kamprad el concepto de IKEA que, en 1976, redactó y publicó un texto titulado “El testamento de un comerciante de muebles”, articulado en nueve “mandamientos”, que constituye una verdadera biblia para el personal de la empresa. Y se resume así (juzgue cada cual, cliente u observador de IKEA, si responden a la realidad de sus experiencias):
1.       El surtido, nuestra identidad
La misión de IKEA consistiría en ofrecer un amplio repertorio de artículos de hogar, útiles por su forma y función, a precios tan bajos que puedan permitírselos la mayoría de las personas. Ámbito: todo el medio de la vivienda. Perfil propio, típico de IKEA y típicamente sueco, expresión de una manera de vivir más fácil, más natural, más libre. Funcionalidad y calidad técnica, adaptadas a los intereses del consumidor. Precio reducido, pero razonado, que no puede afectar a la función ni a la calidad.  
2.       El espíritu de IKEA
Fundado en el entusiasmo, el deseo de renovación, la actitud ahorrativa, la responsabilidad, la humildad ante los cometidos y la sencillez en el modo de ser. El trabajo no debe ser nunca un medio de vida. Sin entusiasmo en el trabajo desaparece un tercio de nuestra vida.
3.       Los beneficios son recursos
Para alcanzar los resultados necesitamos recursos. Sólo hay dos formas de obtener recursos, o bien gracias a los beneficios, o bien gracias a algún tipo de subvención. Toda subvención estatal procede de los beneficios que el Estado obtiene de algún tipo de actividad o a través de los impuestos que uno mismo ha de pagar. De modo que es mejor confiar en nosotros mismos a la hora de crear recursos económicos. IKEA los obtendrá vendiendo buena calidad a bajo precio, desarrollando los productos, vigilando el gasto, comprando mejor y reduciendo todos los costes
4.       Alcanzar buenos resultados con pocos medios
El despilfarro de recursos es un pecado capital en IKEA. Las soluciones caras a todo tipo de problemas suelen llevar la firma de personas mediocres. Ninguna solución es respetable antes de saber lo que va a costar. El despilfarro es más caro cuando afecta a cuestiones de la vida diaria, tales como: clasificar documentos que jamás vamos a utilizar, dedicar tiempo a demostrar que, pese a todo, uno tenía razón, posponer un asunto a la siguiente reunión porque no nos sentimos con ganas de asumir la responsabilidad en un momento dado, llamar por teléfono cuando podemos enviar una nota o un mensaje, etc.
5.       La sencillez es una virtud
Las reglas complejas conducen a la parálisis, la planificación exagerada es la causa más común de la muerte de las empresas, la sencillez fortalece, la gente de IKEA no se pasea en coches ostentosos en el trabajo ni se aloja en hoteles de lujo…
6.       Línea diferente
IKEA sigue su propio camino, se atreve con lo diferente. Le cosen los cojines en la fábrica de camisas y la de ventanas le proporciona buenas bases para las mesas, cobra más por los paraguas cuando hace sol y los vende baratos cuando llueve…Se resumiría en la pregunta “¿Por qué no?”
7.       Concentración de fuerzas: muy importante para nuestro éxito
No se puede hacer todo en todas partes al mismo tiempo y con el mismo nivel de intensidad. Si por concentrarse en una campaña publicitaria se desatiende temporalmente un asunto importante, como el sistema de seguridad, se resuelve exigiendo más honradez y lealtad a los colaboradores.
8.       Asumir responsabilidades: una ventaja
El miedo a los errores es la cuna de la burocracia, enemigo de todo desarrollo. Es una ventaja el derecho y el deber de tomar decisiones y asumir responsabilidades. Las personas mediocres suelen ser negativas, son las que invierten su tiempo en demostrar que no estaban equivocadas. Los fuertes suelen ser positivos y trabajar para seguir adelante. En IKEA, si nos roban un diseño, evitamos iniciar un proceso legal, puesto que eso es siempre algo negativo. Se resuelve al asunto mejorando el diseño objeto de la copia.   
9.       Casi todo está por hacer. ¡Maravilloso futuro!
“Sigamos siendo siempre un grupo de fanáticos optimistas”, que hacen posible lo imposible. Una empresa que considera haber alcanzado la meta, se estanca y pierde su fuerza vital. Una persona que, llegado el momento de su jubilación, piensa que ya ha hecho lo que tenía que hacer, se consume rápidamente.
 Los epígrafes son palabras textuales de Ingvar Kamprad, los resúmenes están extraídos del libro citado, usando sus propias frases.    

martes, 21 de febrero de 2012

Aprender a leer

Escribo esto en recuerdo de mis compañeros de trabajo, que hoy me han regalado un libro electrónico.
Tengo que, una vez más, aprender a leer.
Entre mis pocos recuerdos del colegio de monjas, donde comencé mis años de parvulario, está el de una fila de niños, en el pasillo, ante una señora vestida de negro - ni monja, ni maestra ni puericultora, por supuesto - que nos tomaba la lección a los que no avanzábamos al ritmo adecuado. Manteniendo una cartilla sobre sus rodillas, si fallabas, recibías un pescozón y volvías al final de la cola, para un nuevo intento. Así me inicié en la lectura.
Más tarde, en el Colegio del Pilar, un profesor -D. Timoteo, muy maestro a la antigua- nos hacía aprender y recitar largas poesías en lengua castellana. Todavía recuerdo fragmentos de algunas, "El Piyayo", "La canción del pirata".... Lo importante era memorizar lo leído, pero no nos enseñaron a declamar. ¡Lástima de ocasión perdida!. Más tarde hubo algún profesor, generalmente incomprendido por los alumnos de ciencias, que nos introdujo hacia la Literatura.
En bachillerato, leía con facilidad los libros de texto. Aprendí a respetar y cuidar los libros. Nunca he rayado ni escrito anotaciones sobre un libro (mis hijos son de otra generación). En la carrera había que leer con unas cuartillas al lado, para tomar notas. Aprendí a leer mis propios apuntes de clase, tomados a vuelapluma. Nunca conseguí leer los apuntes de otros.
Aprendí (¿?) a leer literatura, aunque muchos son los libros comprados, menos los empezados y muy pocos los completados. Hasta que se ha agotado el espacio en la librería de casa, el placer de la lectura comenzaba en la tienda, hojeando, saltando de un resumen a otro, acariciando el tacto del papel y las tapas.
Aprendí a leer prensa y revistas impresas, pasando sobre los titulares para encontrar alguna información que tuviera un punto de verdad.
Aprendí a leer en la pantalla del ordenador, saltando de casilla en casilla, como en un juego de ajedrez, tratando de esquivar la basura inutil que la red vuelca sobre nuestros ojos.
Aprendí a leer los textos de SMS que envíaban mis hijos, con abreviaturas indescifrables.
Aprendí a leer los correos electrónicos de amigos y compañeros de trabajo que, urgidos por el reloj implacable, no tienen tiempo para repasar la ortografía ni la sintaxis, haciendo de su lectura un trabajo doloroso.
Aprendí a leer presentaciones de powerpoint - como no estamos en Holanda, no creo que lo prohiban - donde el texto se escribe de forma sincopada, a la americana, en "bullets" (¡Nos disparan balas desde la pantalla!). Como aprendí a leer gráficas, formulas de excel y "scripts" de "macros".
Aprendí a leer los sentimientos en los ojos de las personas, el aburrimiento en el rostro de los alumnos, el desinterés en la postura de los clientes y la desconfianza en la voz de los empleados.
Cuando creía que había leído mucho de todo, como atestiguan mis operaciones de cataratas, me invitan, de nuevo, a aprender a leer en un libro electrónico.
Con un curriculum así como lector, tan anárquico, ¿seré capaz?.
Gracias por proponérmelo.           

martes, 31 de enero de 2012

JUBILADO

65 años cumplidos. Todos los trámites realizados. ¡Estoy administrativamente jubilado!
Pero, sin darme cuenta, la historia empezó hace unos meses, cuando recibí una amable carta de la Tesorería General de la Seguridad Social, comunicándome que
a) Cumplía las condiciones para jubilarme
b) Me ofrecían la exoneración del pago de algunas cotizaciones sociales si, a cambio, dilataba mi fecha de jublación.
Así que, me tomé el pulso, me puse frente al espejo y, mirándome a los ojos, me pregunté ¿Qué vamos a hacer? 
Entonces, caí en la cuenta que ya hacía tiempo que sólo me enfadaba en casa, con la familia. Que hacía meses que no discutía con Álvaro, ni con Alberto, ni Fernando, ni Pedro, ni Carmina, ni Pepe, ni Diego, ni José Antonio, ni Jorge, ni, ni...
Sin darme cuenta, el día que callé, aunque discrepaba del Director de mi empresa, había entreabierto la puerta de la Jubilación. El día que, estando en desacuerdo con un compañero de proyecto, le dí la razón sin más discusión, la abrí un poco más. El día que, ante un cliente que no cumplía el plan de trabajo establecido, me mostré condescendiente, la terminaba de abrir.
Es así como ha sucedido. Cuando he sido consciente que estaba renunciando a dar valor añadido a mi Empresa o a sus clientes, dejando de pelear por lo que creía correcto, callando en la discrepancia, estaba psicológicamente jubilado. 
Ahora toca dar más valor añadido a mi familia, y a la sociedad, si es posible.    

martes, 10 de enero de 2012

Liderazgo estratégico

En un interesante artículo, publicado en HARVARD DEUSTO BUSINESS REVIEW (Mayo 2009), por Boas Shamir y Robert Hooijberg bajo el título “El liderazgo estratégico como gestión del significado”, se analizaban las diferencias entre un directivo (planificador, formulador de decisiones, ejecutor de estructuras y procesos) y un líder estratégico.
La gran diferencia estriba, según los autores, en la función de gestión del significado que realiza un verdadero líder y el impacto que esto tendrá sobre los resultados de la organización,  ya que puede influir sobre el significado que los miembros de su organización atribuyen a los diversos eventos y circunstancias, así como a su propio papel en el seno de la organización, con el fin de
·         crear percepciones e interpretaciones compartidas por los miembros de la organización sobre la situación
·         justificar las acciones y cambios en la organización
·         lograr seguidores y motivar a dichos miembros para que apoyen las acciones
Se afirmaba, y no parece discutible, que para implantar con éxito una estrategia, los líderes deben, tanto alinear las estructuras y procesos de la organización con la estrategia y entre sí, como alinear a las personas, los directivos y los trabajadores con la estrategia, las estructuras y los procesos desarrollados para respaldarla. Alinear a las personas requiere desarrollar modelos mentales comunes entre los miembros de la organización.
Dicho de otro modo, cuando los miembros comparten las percepciones, creencias y prioridades del líder, sus actividades tienen más probabilidades de alinearse mutuamente y con la estrategia de los líderes y, por consiguiente, se facilita la implantación de la estrategia.
Así pues, el liderazgo estratégico implicaría influir en las percepciones, las creencias y las prioridades de los miembros de la organización, para  crear y mantener sistemas de  significados compartidos que faciliten acciones organizadas para alcanzar las metas.
Para ello, los líderes tienen que proporcionar a los miembros de la organización respuestas comprensibles y asumibles a las preguntas básicas: ¿dónde se halla nuestra organización actualmente?, ¿por qué nos hallamos aquí?, ¿hacia dónde nos dirigimos?, ¿por qué nos dirigimos ahí?, ¿cómo vamos a lograr llegar? y ¿qué probabilidades tenemos de llegar a nuestro destino?
Por tanto, la gestión del significado por parte de los líderes estratégicos consiste, fundamentalmente, en definir las percepciones y las interpretaciones de los miembros de la organización con respecto a los siguientes elementos o categorías:
·        el entorno
·        el desempeño: la situación de la organización y su rendimiento
·        las metas: la visión y los objetivos de la organización
·        los medios: la conveniencia de los diferentes medios, decisiones y acciones utilizados por la organización para lograr sus objetivos
·        la eficacia: la capacidad de la organización para avanzar hacia metas significativas

Puede encontrarse el artículo completo en: 

Cabe preguntarse si es frecuente, o siquiera posible, encontrar entre los directivos de  nuestras empresas este perfil de líder carismático. ¿Significa que, en caso contrario, estas empresas están abocadas al fracaso en la implantación de cualquier estrategia de cambio?. Por fuerza, la respuesta debe ser NO.

La experiencia nos ha llevado a apoyar, con convicción, un perfil de “directivo estratégico”, esto es, que teniendo una visión estratégica, es capaz de aplicar métodos rigurosos para formular, planificar y ejecutar la estrategia. Creemos en un líder que comunica la estrategia de forma comprensible y convincente, porque sustenta las ideas con datos y hechos.

Un plan estratégico bien formulado e implantado es la gran palanca para ejercer ese tipo de liderazgo estratégico por parte del directivo.
·        Al realizar un diagnóstico riguroso de la situación, la empresa y su entorno desde las perspectivas relevantes, que pueda ser presentado y entendido por todos  los miembros de la organización, se establece un significado compartido sobre entorno y desempeño.
·        Estableciendo un posicionamiento objetivo para los factores clave en cada perspectiva, de forma coherente e integrada, alineado con la visión a medio y largo plazo, se facilita una percepción común de las metas y se clarifican las prioridades.
·        Formulando las líneas estratégicas, que vertebrarán todos los planes de acción, desarrollando los programas que deben llevar a la organización a realizar la visión, y explicitando, con toda la concreción necesaria, esas acciones y su viabilidad financiera, se da respuesta clara a la pregunta de ¿cómo vamos a llegar allí?
·        Presentando, de forma sintética pero comprensible, el plan estratégico (visión, posicionamiento objetivo en los factores clave, líneas y programas estratégicos), de tal manera que pueda ser recordado y/o consultado por los miembros de la organización, se dispone de la piedra angular del sistema de significados compartidos que facilitarán las acciones organizadas hacia las metas.   
·        Por último, disponiendo de un sistema de dirección que alcance la formulación, el seguimiento y la actualización del plan estratégico, se fortalece la capacidad de la organización para llegar a alcanzar sus metas, y se refuerza la motivación de sus miembros. 

En estos momentos difíciles y, para muchas empresas, turbulentos, es necesario que los directivos desarrollen su visión estratégica y asuman su función de liderazgo al frente de su organización. En un entorno de gran incertidumbre y cambios rápidos, las empresas no pueden quedar bloqueadas, ni por la duda ni por el exceso de análisis. Los directivos deben aunar firmeza en la decisión y poder de convicción para mostrarse como verdaderos líderes. El Plan Estratégico de su empresa será su mejor herramienta.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Todo sigue en orden!

Decía en un post anterior, del mes de Agosto, que "todo estaba en orden" en la CAM, según los auditores (ver enlace)
http://come-y-calla-enrique.blogspot.com/2011/08/todo-esta-en-orden.html
Ahora ya no hay duda, todo sigue en orden, en la CAM.
Y no parece que nadie vaya a ir a la cárcel ni a devolver el dinero que se ha llevado ni a ser juzgado por mala gestión.
Ni en cajas de ahorro, ni en empresas públicas, ni ayuntamientos, ni ´gobiernos autonómicos, ni...
¿Qué habría que hacer en este país para que el que la haga, la pague?.
Los casos de robo o malversación de fondos públicos sí están contemplados en la legislación, pero parece que, mientras no se demuestre que el personaje se ha beneficiado ilícitamente, no hay delito.
O sea, que cuando un político electo malgasta los dineros públicos, no está previsto que se le exijan responsabilidades penales (o paga el dinero o a la cárcel). Lo de las responsabilidades políticas (dimite o pierde unas elecciones) no es suficiente, porque no repara el daño causado a los contribuyentes.
Y el mismo tratamiento debería estar disponible para el político puesto a dedo o el gerente de empresa pública nombrado por los políticos.

Para seguir indignándose, no hay como darse un paseo por este blog, cuyo enlace adjunto:

domingo, 20 de noviembre de 2011

Larga jornada de reflexión

Hemos tenido una campaña electoral de 4 meses.
Francamente insoportable.
He conseguido aguantar todas estas semanas sin escribir nada sobre las elecciones. Decidí no hacerlo como demostración de desprecio hacia los partidos, sus programas, sus mentiras y, en general, la clase política. No quería hacerme eco de ellos, ni para bien, ni para mal.
Hoy, 19 N, víspera de las elecciones, no voy a incumplir este propósito.
Sigo con mi jornada de reflexión, de cuatro meses.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Mafalda

¿Quién no recuerda las ocurrencias de la inigualable Mafalda?
Hoy me ha venido a la cabeza su célebre frase “Que paren este Mundo, que me bajo…”, cuando he leído una colección de cifras en una presentación, que me llega  (¡Cómo no!) por correo electrónico. Extraigo las más llamativas
·         En China hay 1.300 millones de personas
·         En la India hay 1.100 millones de personas
·         Las personas con elevado coeficiente intelectual (IQ) en China son más que todos los habitantes del continente americano. O sea, que allí hay mas “genios” que personas en América
·         Muy pronto, China será el país donde más personas hablen inglés. Serán más que en EEUU y Gran Bretaña juntas
·         Si todos los puestos de trabajo que existen en Hispanoamérica se trasladaran a China, no habría suficientes empleos para todos los chinos e edad de trabajar
·         Mientras lees esta nota, nacerán 60 niños en USA, 244 nacerán en China y 351 nacerán en la India.
·         La Secretaria de Trabajo de EEUU calculaba que, en los años próximos, una persona desempeñará hasta 14 trabajos distintos antes de cumplir 38 años
·         Actualmente, 1 de cada 4 empleados trabaja contratado por menos de un año, y más de la mitad no llega a alcanzar los 5 años de antigüedad en ningún trabajo
·         Según la Secretaria de Educación de EEUU, las 8 carreras (o trabajos) que tendrán mayor demanda dentro de 3 años aún no han sido creadas. ¿Cómo preparamos para realizar trabajos que aún no existen, para usar tecnologías que aún no se inventaron y para resolver problemas que ni siquiera imaginamos?
·         Los cónyuges de 1 de cada 8 matrimonios celebrados en 2006 se conocieron por internet.
·         Antes de ser superado por “Facebook”, había más de 100 millones de personas registradas en la página web “Myspace.com”. Cada usuario registrado visitaría “Myspace” un promedio de 30 veces todos los días
·         “Facebook” tenía 300 millones de usuarios registrados en 2009 y ha alcanzado los 800 millones en 2011. Se estima que 83 millones de fotos son depositadas en “Facebook” a diario
·         “Google” atiende más de 300 Millones de búsquedas todos los días. Se estima que el consumo de electricidad de “Google” representa el 0,01% del consumo mundial.
·         Todos los días se envían más de 6.000 mensajes de texto.
·         Diariamente se publican más de 3.000 libros.
·         El Diario New York Times publica más información en una semana que toda la que tuvo a su alcance durante toda su vida una persona del siglo XVIII
·         Generamos, en todo el mundo, más de 40 exabytes de información cada año (1exabyte = 1018 bytes). Esta información es mayor que toda la generada en los últimos 5.000 años. El tráfico por internet se estima entre 5 y 8 exabytes/año, mientras el almacenamiento en internet supera los 50 exabytes
·          En la actualidad, el conocimiento (no la sabiduría) se duplica cada 2 años, pero se duplicará cada 3 días en el plazo de  5 años.
·         En todo el mundo suenan 150 millones de teléfonos móviles cada segundo
¡Espérame, Mafalda, que me estoy mareando!