El último McKinsey Quarterly recoge un buen artículo del profesor Richard Rumelt, de UCLA, sobre "Los peligros de las malas estrategias", que invito a leer mediante este enlace:
Básicamente, viene a decir que las malas estrategias coinciden en ciertas señas de identidad:
- No identificar ni enfrentase al problema
- Elegir una meta equivocada
- Establecer una larga lista de objetivos confusos e inalcanzables
- Formularse a base de verborrea y tópicos, que ponen de manifiesto la superficialidad de la estrategia.
De forma muy gráfica, critica las estrategias que se formulan completando los espacios en blanco de una plantilla preestablecida: Visión - misión - estrategia
El autor, concluye enumerando los elementos nucleares de una buena estrategia:
- Diagnóstico de la situación
- Una línea estratégica, que establece la directriz para hacer frente al problema diagnosticado
- Acciones coherentes, que se coordinan para materializar la línea estratégica.
Queda una duda: ¿qué es peor, no tener estrategia o tener una mala estrategia? ¿O ambas situaciones son idénticas?
Creo que lo peor es no tener estrategía, pues sería "la dejadez absoluta", hacer una mala estrategia no sería tan malo, por lo menos da pie a que la siguiente sea mejor, si los que la han definido tienen cierto afan de superación.
ResponderEliminarHe vivido ambas situaciones y es muy duro mirar hacia arriba y darse cuenta de que no podemos mirar hacia delante.
No tener un camino definido es no tener futuro.
Los directivos en niveles estrategicos, no pueden permitirse el lujo de eludir sus responsabilidades, aunque sí pueden equivocarse.. Esto último lo suelen llevar muy mal. La gestión del ego es vital en estos niveles para realmente ser un excelente profesional...
PD: me encanta este blog!!
Enrique,
ResponderEliminarExcelente artículo, como todos los que he leido de tu nuevo Blog.
Demasiadas veces quienes aconsejan a las empresas se dejan llevar por plantillas y estándares normalizados que no son sino el reflejo de una falta de conocimiento real.
Cada empresa es diferente y requiere una reflexión especial y tal vez única. No sirve la misma talla para todos, hay que hacer el traje a medida.
Recuerdo bien tu capacidad de reflexión y duda. Esto es lo que hoy nos hace falta.
Enhorabuena,
Jordi